Los que
padecemos de impaciencia crónica y somos neuróticos info-obesos (palabro que he
descubierto en un trino -tuit,piulada- del Coscu), necesitamos soltar lastre de vez en cuando,
como terapia, o también para satisfacer nuestra humildísima vanidad. Se
presenta como un arrebato compulsivo y terapéutico al mismo tiempo. Quien tenga
prisa, mejor que pase a otra cosa, mariposa, pues se va aburrir con tantos
meandros. Que busque mejor entretenimiento. Avisados estáis.
Ahí vamos.
Todo empezó
el 5 de agosto 2021, escuchando una noticia de un reportaje televisivo respecto de un
municipio de la costa Daurada. El consistorio ha emitido una norma o ha
decidido cumplirla ahora, según la cual la brigada municipal de limpieza se
pasa a primera hora de la mañana, amaneciendo, al borde de la orilla para
retirar hamacas vacías de particulares. Y a partir de ahí las inquietas
dendritas neuronales han empezado a hacer sus juegos malabares y me han
llevado a unas disgresiones y ocurrencias, quizá ociosas, o quizás no tanto, para
matar el tedio del síndrome de abstinencia veraniego.
Hamacas solitarias guardando la vez
En este
mismo mini reportaje al que aludo, también han dado voz a los
"perjudicados" por esta tiránica medida, que me ha recordado la
"libertad" "ayusiana". Eran mayoritariamente jubilados que
se ahorran la espera para coger sitio a primera línea de mar, como niños
cogidos en falta, y que manifiestan que eso de ocupar un cacho de arena no hace
mal a nadie. Tengo la impresión que son veteranos de las dobles residencias
costeras que hacen valer sus galones de antigüedad (chusquerismo playero) para considerar que se han ganado
el privilegio de tal "okupación".
La primera dendrita caprichosa le ha dado por chispear con otra
dendrita prima hermana suya que se había hecho eco de la guerra generacional
que ha suscitado la prensa conservadora: entre los veteranos que podremos
cobrar pensiones más o menos dignas, los que ya rebasamos la sesentena y los
jóvenes actuales que no llegarán a tener ese "privilegio". En vez de
asumir que sin mejores salarios no hay buenas cotizaciones para pensiones
dignas, los neoliberales de turno ya han aprovechado un nuevo episodio para
remachar la propaganda de los bancos (como decía en una reciente entrevista
Unai Sordo, secretario general de CCOO), que nunca faltan a la cita para
olfatear negocio; pues para ellos una "buena crisis" no se puede
dejar desaprovechar (expresión que extraigo de una intervención de Joan
Herrera cuando era mi co-coordinador de ICV). Llevan con ese bolero de Ravel desde
antes del año 2000, cuando saben perfectamente, como muy bien ha señalado
Vicenç Navarro, que los planes de pensiones privados tienen (dejo de lado el desastre chileno), en muchísimos casos,
rentabilidad negativa. El acuerdo sobre las pensiones, negociado, ha sido un
tapón para esa nueva trapacería ideológica. Sin duda lo intentarán de nuevo,
cuando hayan acabado con el nicho de negocio de la sanidad, de la seguridad, de
los riders, o volver a la cultura del
desarrollismo del tocho (caso de ampliación del aeropuerto de Barcelona), etc.
Por otra parte, ya han intentado revivir la supuesta "guerra
generacional" entre viejos y jóvenes; los primeros cobran pensiones; los
jóvenes, precarios. Para desviar la lucha de clases se inventan esta otra
guerra; así se desvía la atención de las causas de las desigualdades estructurales
en nuestro país, como dice la ministra Yolanda Díaz: la precariedad y la
vivienda, como objeto de especulación.
Otra
dendrita "mayor" se ha metido de por medio entre tanto chisporroteo.
Me ha evocado y recordado al gran Riszard Kapuscinsky. Es muy difícil no
enamorarse del entrañable, el gran reportero y antropólogo. No hace mucho
repasé "Viajes con Herodoto": deseas, como cuando era niño
disfrutando con una película, que nunca se acabe. Y aún más fue con
"Ébano", dedicado a África (por definición, el continente sin
fronteras, hasta que llegaron los "civilizadores" ... Sánchez Piñol no ha superado, con su
procesismo a cuestas, ni "la Pell freda" ni "Pandora
al Congo"...).
Entre tantas
y tantas anécdotas que describe, dos de entre el montón de joyas, se me grabaron:
Una, relacionada con esta pillería de
las hamacas de la playa. En este caso, Kapuscinsky hablaba de las colas que se
producen en amplias zonas de hambruna por falta de agua. Llegan camiones
cisterna a los poblados. Las mujeres y también los niños viajan largos
trayectos para llegar al punto de suministro y esperar estoicamente, con esa
cultura del tiempo africana de la que también habla Kapuscinsky, y cómo,
Colas de aguadoras
aprovechando las escasas sombras que aportan algunos árboles, los bidones de
plástico hacen la cola por ellos, evitándose así, al menos por un rato, el
agobiante sol de la sabana. DE LAS
HAMACAS A LOS BIDONES DE PLÁSTICO. Dos formas de entender la solidaridad
colectiva. Ésta última como ejemplo del aviso del "canario de la mina" del cambio climático.
Colas a plena sol en el Madrid de Ayuso
Esta
dendrita "mayor" se ha conchabado con otra dendrita
"maruja" que le ha replicado que eso ha hecho "La Ayuso" en
Madrid, dejando cocerse bajo el sol inclemente de Madrid, en explanadas
inmensas, durante horas, a centenares de personas esperando vacunarse:
seguramente -ha dicho con sorna- no deberían haber tenido sitio en las sedes
del Banco de Santander ni en los recintos del Corte Inglés ni en otras
multinacionales rentistas que se aprovechan de la política de vandalización de
lo público que practica la coalición PP-VOX. Seguramente esa dendrita maruja
debería ser una inmigrante del hemisferio "izquierdo", pero ahora que
caigo, el hemisferio izquierdo es quien dirige la parte derecha del cuerpo.
¡Pelillos a la mar, que me estoy liando...!
Y la otra
anécdota africana que narra en "Ébano", que aún se
me metió más hondo. Kapuscinsky relata lo sucedido en un concierto de un conocido
ídolo de la música internacional que fue invitado a un evento donde asistían
las autoridades durante una efemérides. Elegantemente vestido, después de los
actos protocolarios las autoridades abandonaron el escenario y se marcharon. Este mismo cantante aprovechó la ocasión y se desprendió de sus
prendas más elegantes; Se deshizo de su indumentaria más "oficial" y
"política", sin chaqueta y sin corbata, para quedarse
en mangas de camisa. Fue un gesto instintivo pues pensó que con "su
público" la comunión sería mayor si iba vestido como ellos, más informal.
Kapuscinsky,
con su perspicacia habitual, describe cómo las miles de personas allí
congregadas empezaron a disgustarse e incluso algunas a abuchearle. La estrella
musical no entendía nada, hasta que alguien se lo explicó: "Ellos
piensan que los desprecias, porque ahora ya no están las autoridades, ellos no
se consideran menos"; "Muchos han venido desde muy lejos, haciendo un
gran esfuerzo, y sienten que merecen tener la misma
atención que has tenido para con las autoridades"
Una dendrita
que estaba "en el racó de pensar",
al ver que le llegaban las reverberaciones del fulgor del diálogo dendrítico
del otro barrio, se ha puesto a elucubrar. En plan muy profesoral ... Casi ha propuesto una reflexión de arqueología de la memoria militante. "¡Qué tiempos aquellos, de los tejanos,
descamisados y sin corbata, como muestra de protesta ante los jefes y la
jerarquía! "Pintábamos a los
capitalistas y oligarcas con sombrero de copa, corbata y chaqué... y un buen
puro" "Así los veíamos más
distantes, más crueles y más despiadados contra nosotros, unas hormiguitas a
sus pies éramos". "Pero
eran otros tiempos, más rígidos con los símbolos... Hoy en día, el ministro
comunista se casa con chaqué; el brillante, culto y exhaustivo Alberto Garzón;
no lo considera una traición a su gente; el tan desarrapado con
chanclas, David Fernández, CUP, y que pasa por ser un intelectual
profundo y uno de los más mimados del procesismo "radikal" tan domesticado por el gen convergente, también asistió a una boda con su chaqué -alquilado se supone-".
"Los que ya no lucen chaqué
y muchas veces sin corbata, son estos navajeros, sobrevenidos plutócratas
de las plataformas: GLOVO, que explotan a los riders sin contrato, o el mismo
ZUCKERBERG, uno de los grandes plutócratas del mundo, el jefe de Facebook, de
Whatsapp, va de casual.... Hoy los grandes sádicos y explotadores pasan
desapercibidos, se han travestido de la "gente de la calle".
"Los verdes alemanes tenían, en sus inicios, como
diputado más temible para la derecha a un abogado vestido impecablemente con
corbata. La corbata -como símbolo- ha sido un signo deconstruido, ha mudado
de piel. Al menos, en parte".
Si bien es
cierto que los sindicalistas de CCOO de los años 70 hacían/hacíamos bandera de resistencia
no portando corbata, después, los mejores sindicalistas del sector bancario, al
menos en Caixa Laietana, supieron diferenciar lo que era accesorio de lo
importante. Antonio Ortiz, Esteban Martínez o ManuelLuna lo supieron ver y
llevaron a un sindicato incómodo, ante la proliferación de sindicatos amarillos promovidos por las direcciones, a cotas muy altas de representación en el
sector de los de cuello blanco. .... El
mismo Anguita no tuvo empacho en hablar de tú a tú a los adversarios políticos con esta prenda, sin hacer de ello un tótem. Era una forma también de dejar superados los complejos de inferioridad en el ámbito de las indumentarias y de los uniformes
de trabajo. Y eso sin hablar de los líderes anarquistas de la CNT, Salvador
Seguí, el noi del sucre, al que muchos
lo calificaban de "presumido", o los dirigentes de izquierda durante
la Segunda República Española.
Bueno,
bueno, bueno... La dendrita profesora ha armado un revuelo tal que parece un
programa de la Cadena Italiana Mediaset de Berlusconi que ha colonizado y
parasitado gran parte del negocio de la televisión en España, tanto el del
hombre de confianza del oligarca Florentino Pérez, Manolo Ferreras, de Al Rojo Vivo, como "La Sexta Noche" de los estomagantes
Inda, el crisol de la extrema derecha mediática, y el Marhuenda, de "La Razón".... Esto ya parecen los
fuegos de Las Santas de Mataró, con muchas detonaciones altisonantes....
Las dos bancadas de dendritas levantando la voz sin moderador que encaucen las
ideas-fuerza... Hasta que surge como una bengala el nombre de Yolanda Díaz:
"que si se camufla de mujer
elegante, que si ha cambiado de peinado desde que es ministra, que para ser
comunista parece una burguesa, que se quiere desprender de la herencia de Pablo
iglesias y sus greñas... Que lo que pretende es......"
De la
bancada de las/los leftists surge un
destello luminoso mas no estruendoso, al estilo de Lisa Simpson (The Simpson´s), la hija mediana. Una tras
otra de las dendritas alright-right le dejan “hablar” (o comoquiera que se entiendan en el lenguaje
eléctrico propio de DENDRITALANDIA) pues las está dejando como hipnotizadas....
"Veamos..., no sólo estáis desplegando un
discurso clasista y sexista porque es mujer y tiene una elegancia natural que
ya la quisiera yo para mí, sino que estáis olvidando el cuadro general. ...
El PSOE hace muucho tiempo que dejó de
ser un partido "de la izquierda", aunque popularmente, y gracias a su
poder mediático y su capilaridad en todo el territorio, lo parezca. Tiene
detalles y sensibilidad en algunos momentos, pero en lo central, es más bien un
partido liberal, e incluso, últimamente con la señora Rottenmeier, NADIA
CALVIÑO, la tercera pata del Gobierno de coalición, tiende, en algunos aspectos
esenciales, hacia el neoliberalismo más claro: Véase la OPA de Naturgy, con la
que se desangra aún más la soberanía nacional en un ámbito esencial como el de
la energía; el ecologismo de risa y pinturero con que plantea la ampliación del
aeropuerto de Barcelona, la reticencia en subir el salario mínimo o la reforma
laboral para combatir la precariedad...
"El PSOE era un partido perdido en su
laberinto (Era un partido TRANS, como se
dice ahora) … hasta que apareció esa fuerza-movimiento, llamado Podemos, y el
PSOE, como institución antigua y sólida que es, lo usó, mediante un mecanismo
de carambola que fue Pedro Sánchez, para salvarse de su propia inanidad como
partido de izquierda...."
"Podemos salvó al PSOE de sí mismo,
podemizándose..." "Ahora el PSOE, en el timón del gobierno, pretende
fagocitar a Unidas Podemos. Ni más ni menos. No es sólo que VOX haya
secuestrado al PP como pregonan algunas dirigentes socialistas. El
socabón de Ciudadanos también ha secuestrado al PSOE para hacerlo más
proclive a las pretensiones de los poderes financieros.... "Todo ello, y la fatiga de la pandemia, ha
debilitado la posición del ala izquierda del Gobierno de coalición, a pesar de
los nuevos aires keynesianos que vienen de Estados Unidos y de su política económica expansiva"
"Ahora ya no está el "Coletas",
Pablo Iglesias, la vía de agua por donde la derecha atacaba sin piedad con su
aire fascistizante"... "Sin
embargo, ha emergido la cultura de la responsabilidad, de la tradición
comunista, seria y pragmática, sin tantas alharacas ideologizadas un tanto gelatinosas, y se ha encumbrado como la ministra más consistente, siendo quien
es, abogada laboralista afín a CCOO.... Y, además, con una corrección, a la par que contundencia y
sensibilidad, para tratar con la pluralidad de pareceres en las negociaciones
entre sindicatos y patronal, que la han convertido en la marca de la eficiencia
y del NO RIESGO VOLÁTIL ni AVENTURERISMO, y sí en la marca del SENTIDO COMÚN...”
"En aledaños de la prensa "amiga"
del PSOE y también de la derecha, y ultraderecha de siempre, una vez abatido el
enemigo P.I., lenguaraz y desnudador de la hipocresía del turnismo político, que ha
agotado las funciones de un movimiento muy monarquizado, ahora la pieza a
cobrarse es Yolanda Díaz: no tanto por ser mujer, ni por vestir bien y ser de
un exquisito trato, sino porque ven en ella un reemplazo alternativo de la
organización sólida, pero vetusta -PSOE- y muy caracterizada biológicamente en franjas
de edad avanzadas, antes de que se pueda articular en los próximos meses una
izquierda plural y pluranacional-regional, porque Podemos tenía y sigue
teniendo una organización difusa que se sustentaba en un liderazgo eucalíptico, que absorbe mucha agua "mediática" pero desertifica el entorno.... "
"Por tanto, SEGÚN EL STATU QUO, hay que evitar que ese proyecto,
federalizante de partidos, se lleve a término, y cuanto antes se le corten las
alas a la vicepresidenta y ministra de Trabajo, menos riesgo.... " “Y cómo se hace eso....?" ... "Pues eso ya está escrito en el Arte de la Guerra de Sun Tzu"....
"Ya sé, ya sé que está muy
manoseado, pero aquí encaja como anillo al dedo..." "Con su estilo oscuro y lapidario Sun Tzu escribe:
"Todo lo que existe puede ser descrito; todo lo que puede ser descrito
puede ser medido... Y todo lo que puede ser medido puede ser destruido"....
Esa es la jugada.... Sánchez ha viajado a
Estados Unidos a hablar con los grandes fondos de Inversión, como el de Black
Rock, seguramente para prometer que la Reforma Laboral no será para tanto ni que
la Reforma Fiscal, tan necesaria en país tan desigual en recaudación de
impuestos -respecto a la UE- a los más ricos, será, si se hace, muy leve..... Una palmadita para
la señora Calviño y a su ayudante Escrivá. Nadia Calviño es la otra pata del tripartito, hija
del guerrista y ex republicano, no descamisado y fumador de pipa, gran renovador
de la televisión pública hasta que se peleó con Balbín, el mítico presentador de "La Clave". Pero, ya se sabe, la
progresía no se hereda.... José María Calviño se hizo conocido por ser impulsor
de un canal de pago que ofrecía películas calificadas de porno. Su
principal scoop fue
la emisión del Imperio de los Sentidos, a las tantas de la madrugada. Lo sé
porque compañeros míos de la oficina suscritos a ese canal llegaron tarde y con
legañas en los ojos.
...La
bancada dendrita de la derecha se remueve en sus asientos y empieza a levantar
los brazos y hacer gestos para intervenir, la que lleva la hipócrita (máscara)
del Inda-cente, como siempre, intenta meter baza con su aire faltón. La
dendrita que porta la careta de Marhuenda, más comedida....
... "Ya acabo, ya acabo, no os impacientéis,
insiste Lisa Simpson, la dendrita sabihonda..... "Cuando la deriva neoliberal Thatcher-Reagan se impuso, la
Internacional de los Partidos Socialistas optó por frenar en lo que pudo
aquella derrota que suponía para los sectores asalariados. La socialdemocracia
"liberal" optó por la línea de defensa que se resumió en la SOCIEDAD
DE LOS DOS TERCIOS. Ello significaba
que asumían que el Estado del Bienestar, el Welfare, con las rebajas
fiscales que impusieron las derechas, no podía cubrir a todo el mundo. Sólo a
los dos tercios de la población, a los que designó como clase media y alta.... Asumían que el tercio inferior debía asumir estar en la cuerda floja permanente, a ser posible, que fueran las gentes procedentes de la inmigración. A partir del crack del 2008, se produjo un volantazo con la supremacía soberbia
y humillante a favor del poder financiero. Ahora estamos en la sociedad de los
DOS TERCIOS, pero a la inversa. Sólo un tercio puede estar libre de estar
seguros que sus empleos y que su estatus no bajará por la pendiente. Pero este tercio marca la ideología aspiracional de los sumergidos o aún no ahogados. Y ahí el
PSOE NO ACABA DE REACCIONAR porque ese puede ser el nicho de la extrema derecha
iliberal, prefascistas, tanto de VOX, como de la preocupante infiltración en
los cuerpos de seguridad, todo un movimiento de personas fáciles de movilizar y
de agitar la calle, porque saben que cuenta con la complicidad de gran parte de
la cúpula judicial". “No todos son del primer tercio emergente, pero sí
pueden ser su ejército: los jueces y con un papa Francisco enfermo, la Iglesia
puede dar otro golpe de mano para hacer alianza y atrincherarse con la excusa
de la escuela concertada de la clase aspiracional que ya ha triunfado en
Madrid, y , como dice Jorge Dioni, con la cultura expansionista del "urbanismo de las piscinas”
PATRIOTERISMO
Y DEPORTE
Lisa Simpson
me ha dejado sin fuelle. Me tomo un descanso para airearme.Volviendo sintonizo la radio, la adicción y
el automatismo mandan. Salta la bomba: Messi no renueva por el Barça, operación
que parecía más que factible. Leo que Jordi Évole, con 47 años, está a las
puertas del llanto. Messi y el fútbol son más de lo que son como tales símbolos
deportivos. Parece de Perogrullo, pero la cultura popular es así de envolvente
y de contradictoria. Y milenaria: también los gladiadores tenían sus groupies,
mujeres fans, y también hombres. En el Imperio romano era espectáculo, nicho de beneficios para ricos traficantes y también instrumento para vertebrar los negocios. El
fútbol es el gran entretenimiento pasional de las masas. También terapéutico. El mejor periodismo también se
fraguó en las crónicas deportivas. Desde Vázquez Montalbán, pasando por Eduardo Galeano: "Maradona lleva el balón cosido a los pies; Messi es el mismo balón..."
El excompañero de la Joventut Comunista, Andreu Mayayo (ya siendo veinteañero mostraba sus dotes de carácter y carisma. Ahora es co-coordinador d'Esquerra Verda), como profesor universitario de Historia utiliza como herramientas de análisis la cultura popular, como el cine (antes que Pedro Vallín, por cierto), y también hablaba del futbol como vehículo de expresión y de superación de bloques durante la guerra fría. Incluso en el barrio de Cirera de Mataró, teníamos una agrupación del PSUC que se denominaba Estrella Roja, como un equipo de la Europa del Este comunista. En fin, se han vertido tantos ríos de tinta como para no abundar más en ello.
Ya en la Antigüedad, en la Atenas más igualitaria, los ricos pagaban las liturgias, los entretenimientos, con impuestos, de los que por cierto, también se quejaban. Eran el peaje que debían pagar. Aprovechaban para atacar mediante las obras teatrales cómicas y criticar al gobierno democrático, tal es el caso del aristócrata Aristófanes, que no desaprovechaba la ocasión y ridiculizar al gobierno de las autoridades democráticas. Hoy el entretenimiento de masas está en manos de oligarcas, que también se han movido en el medio de la globalización financiarizada y han convertido en mercancía jugadores y todo el entorno periodístico. Pero siempre buscando paraísos fiscales para escaquearse de su "patriotismo".
A veces es
tan abrumadora la información deportiva centrada en el futbol que me asfixia.
No solo el balompié. El deportivismo, como la diplomacia, es una especie de
“política por otros medios”. Es el alimento de patriotismo, y la mar de las
veces, del patrioterismo más estomagante. Cuentan más las banderas que el
individuo en sí. Carles Reixac explicaba que, durante su estancia en el Japón, descubrió
que allí la afición sigue más a determinados jugadores que al equipo. Aquí,
como dijo Vázquez Montalbán, el Barça se convirtió en el ejército desarmado de
Cataluña, en “més que un club”. Pero,
el Madrid aún lo es más. Los palcos son como la cámara de Compensación de los negocios,
una segunda Bolsa de Valores in pectore….
El Real Madridforma parte de la
“fortaleza” madrileña, como lo designa Enric Juliana. El Estado dentro del
Estado que se ha adueñado de la bandera. Mi sueño húmedo es que el Barça y el
Madrid bajen alguna vez, sólo alguna vez, a Segunda División, y que alguna vez, sólo alguna, el
Sporting de Gijón, gane la Liga; así lo siento desde Enrique Castro, Quini. La única vez que me
alegré fue cuando Arsenio Iglesias ganó con el Superdepor, y me temo que lo
hizo dopado por Lendoiro y vete tú a saber de dónde sacó el dinero en la época que se sitúa la serie “Fariña”.
A un
fanático niño madridista como yo, que lloró cuando el Madrid perdió la Copa de
Europa contra el Inter de Milán, le enamoró Laudrup. Fue después de mi
politización, renegué del Madrid porque me convencí que era el equipo del régimen, a pesar de mi respetado Rubalcaba, el fontanero mayor del PSOE.
La primera
reacción de la prensa catalana más ramplona y procesista ante el funeral Messi, ha sido culpar a la capital del reino, al emperador Tebas,
un especulador del futbol de la Liga profesional, ejecutivo más que bien remunerado. Él ha tenido la culpa
por entorpecer, con excusas reglamentarias, el que el jugador megamejor pagado
del mundo, pueda continuar en el Barça y deje de ser un representante de un solo
club, una bandera para la eternidad blaugrana. Tebas es un cacique, y un
conservador de tomo y lomo, bien alineado con el nacionalismo más reaccionario.
Sin embargo, le doy la razón en su réplica a Guardiola, cuando dice que el
Manchester City no estaría donde está si no fuera porque está dopado por los
millones de los emiratos árabes. Y lo mismo se puede decir de otro Estado del
golfo Pérsico que ha comprado un club de futbol para lavar su imagen y
venderla como “liberal”. Pero para eso también está Xavi Hernández, el gran centrocampista blaugrana, que critica
el Estado español y ensalza a Catar, mirando para otra parte ante la crueldad que
gasta contra los emigrantes pobres que construyen y mueren levantando estadios en condiciones laborables más que deplorables.
Después de
la primera reacción de que Madrid tiene la culpa (Tebas), viene la reflexión:
La anterior Junta, de Bertomeu. La anterior de la anterior, de la que Bertomeu
fue continuador, denunció a la Junta de Laporta y los llevó a juicio. ¿Qué pasa
con la burguesía aspiracional catalana? Me recuerda el Compromiso de Caspe,
cuando tuvieron que ser otros los que arbitraron la subalternidad de la Corona
de Aragón porque los nobles catalanes no se ponían de acuerdo.
El futbol,
como negocio global, ha evolucionado con la globalización y con el fenómeno de
la financiarización de toda actividad económica. Se dice que el Barça genera el
0’15% del PIB de España, y mucho más en relación a Cataluña. El difunto alcalde
de Sabadell, Antoni Farrés, describía así la evolución del club de futbol de su
ciudad, el Sabadell. Había militado en Primera División; su presidente era un
industrial (creo que del Textil); con el tiempo y la crisis de patrocinadores
del sector textil, pasó a ser presidido por un subastero. También sucedió con el Barça, de Montalt (Textil) a la especulación de la construcción con Núñez, y de ahí, a los ambiciosos chicos del powerpoint de Laporta-Rossell, encumbrados en el pelotazo financiero, desde los fiascos en compañías aéreas (hoy ejecutivo en el Manchester City) y la mercantilización, como lobos de Wall Street, con el negocio global del Barça.
No todo ha girado en clave blaugrana. El patrioterismo de las medallas de los Juegos
Olímpicos de Tokio. Otro clásico. No sólo aquí. Si vamos a las televisiones
francesas, o de otro país, sucede lo mismo. Los gobernantes y los medios creen
que esto cohesiona, y más en medio de la tristeza y la desesperanza de la
pandemia. Necesitamos alegrías en forma de medallas. El “nosotros hemos ganado",
“españoles”. Salvo si pierden, que entonces los designamos como “catalanes”,
por ejemplo. El procesismo funciona en ambas direcciones.
La gran
sorpresa agradable de estos juegos, es que han servido, en parte, para pintarle la cara (ensuciar el blanqueamiento que las teles de la derecha habían conseguido) a la derecha y extrema derecha con su distinción
racial para felicitar a los ganadores: sí, sin blanquitos españoles; silencio si son
oscuritos…., quizá "bastardos". Hay atletas que se han pronunciado abiertamente contra VOX, y ese
escaparate de medallistas contra el machismo y racismo de los iliberales, va a ser
muy positivo, en lo inmediato al menos. Me recuerda el Mundial de futbol cuando Francia ganó el campeonato con un equipo "desteñido" de "no franceses de origen", con Zidanne entre ellos: “moros”, “negros”, mayoritarios, fueron los que enarbolaron la enseña francesa en el firmamento futbolístico. La Francia sajona,
como diría el escritor de culto Jean Claude Izzo, radicado en Marsella, tuvo
que resignarse a esa realidad cosmopolita de la que tan bien ha señalado Joan
Coscubiela en su último libro. En España, estos juegos olímpicos deben servir
para visualizar esta sociedad postnacional. La España "oficial" deja en la cuneta, sin
participación política, a los recién llegados, cuando son el futuro. Igual que
el PP está bloqueando la renovación del Consejo del Poder Judicial, para
impedir avances legislativos, usurpando su legitimidad, así también puede
bloquear la necesidad de cambiar las leyes para facilitar la participación de
una sociedad cada vez más plural en origen y en cultura: son y deben ser considerados españoles
y españolas, catalanas y catalanes.
Ni la derecha ni la extrema derecha soltarán prenda. Pondrán todas sus bazas y la criminalización de esa realidad, de la nueva pobreza (MENAS, conflictos vecinales, precariedad de riders y temporeros...). Con eso cuentan para reclutar su ejército de jóvenes desclasados por tantos emisores identitarios. Como ha señalado muy certeramente el periodista Pascual Serrano desde las páginas de Mundo Obrero, estamos brindando a la extrema derecha, ya fusionada, un efecto rebote, con tanta sofisticación de la parcelación de lo correcto y de los archipiélagos identitarios de la nueva política (Daniel Bernabé dixit), y dejamos los elementos comunes que sí pueden ser un bastión contra el posfranquismo y sus parásitos corruptos vestidos de "rebeldes" que piden "VOX", como víctimas, al estilo trumpista, pero siendo financiados por las fortunas de personajes en la trastienda, como el escándalo que ha emergido de HAZTE OIR, y vinculados con la extrema derecha europea.
"A las cosas", como decía Ortega y Gasset. Parece ser esa la idea fuerza que quiere representar Yolanda Díaz ante el reto de organizar una fuerza de izquierdas compensadora al centrismo por el que parece haber optado el PSOE y Pedro Sánchez en particular, se supone que impelido por la campaña encuestaril de Michavila y compañía. Eso se hace tratando de los problemas de la gente, de "nuestra gente" como repetía el maestro José López Bulla, a quien envío desde aquí un abrazo, tanto por lo que está padeciendo, como por su terca voluntad de mantener un blog diario, con ese amor a la lengua que le caracteriza. Y con la disciplina del relato corto, de la que yo carezo, consejo que le dio Carles Navales -editor de la revista La Factoría-, y que sigue a rajatabla.
¿Qué es mejor: pedir, de forma consignista, la nacionalización de la energía ante el aumento de la tarifa eléctrica, o bien impulsar corsés regulatorios como propone otro de mis faros, Albert Recio, desde las páginas de mientrastanto? El titanismo verbal puede servir como desahogo, pero, a veces, la arquitectura legal está tan consolidada que mejor es optar por vías más eficaces para beneficiar a las capas más vulnerables de la sociedad.
Pero Yolanda Díaz, como vector, dirigente capaz que es, necesita de una organización, o "intelectual colectivo". Y eso aún está por ver, porque más allá del sindicato confederal que conserva en su ADN esa vocación sociopolítica, Comisiones Obreras, no se vislumbran esos mimbres. O se hace frente a la cultura de la precariedad desde muchos ámbitos sociales o no va a ser posible encuadrar a la gente para enfrentarse a la reacción, ahogada por los bajos salarios y alquileres altos, entre otros aspectos. Sin organización, y eso se constata en la fusión en frío de Unidas Podemos, no se podrán realizar cambios en clave de reformismo fuerte berlingueriano. Yolanda Díaz, ante las pretensiones de madrileñizar España, proclama que hay que rehacer el país para que nos sintamos todos integrados y no teledirigidos por el vampirismo fiscal y neoliberal que se ha impuesto después de un cuarto de siglo de gobierno de las derechas en el castillo madrileño: que pugna por segregarse del país. Completar España, dijo en el debate, jugoso y prolífico, con Esteban Hernández, un gran periodista especialista en geopolítica, junto al otro, más conocido, Enric Juliana.
Las hamacas de las playas de la Costa de Tarragona ha sido la anécdota. Sin embargo la idea de fondo de estas anotaciones se ha ido gestando durante el segundo trimestre de este segundo año de pandemia, de la mano de dos autores italianos, uno de ellos afincado en Cataluña. El primero, Antonio Scurati, con su obra magna y canónica sobre Benito Mussolini. Con su primer volumen, porque se supone que es una trilogía, EL HIJO DEL SIGLO, te se hiela la sangre. ¿Cómo fue posible pasar en dos breves años, de la ocupación quasi bolchevique de las fábricas del norte de Italia al desmantelamiento de la izquierda y al ascenso de un ex socialista maximalista, como Benito Mussolini, con sus tácticas violentas y mafiosas, usando los escuadristas para matar, intimidar y contar con el apoyo financiero de los industriales? De ser juguete de la burguesía, fue él quien la dominó, como un Frankenstein, y consiguió la hegemonía del fascismo. En el segundo volumen, EL HOMBRE DE LA PROVIDENCIA, Mussolini, con la colaboración de su beato hermano, Arnaldo, concede todos los privilegios en la educación al Vaticano, ante la incredulidad de altos conmilitones fascistas que, incrédulos, piensan que su "pretendida" revolución ya se estaba traicionando. El segundo volumen no es tan vigoroso, y sin embargo, es necesario para verificar la evolución de cómo Mussolini ejerce la dirección sobre sus aliados industriales y burgueses que le encumbraron.
El otro autor, profesor de historia en una universidad catalana, Giaime Pala, nos propone un estudio sobre Antonio Gramsci y sus conceptos centrales. El que fuera uno de los dirigentes teóricos más fecundos del Partido Comunista Italiano, encarcelado por Mussolini. Gramsci, desde la cárcel, intenta delucidar cómo fue posible la derrota, el ascenso de un personaje y de un movimiento tan salvajemente reaccionario. Se ha abusado tanto de sus palabras totémicas, como "hegemonía", "fuerza", "consenso", "guerra de movimientos", "guerra de posiciones", que ha resultado una bendición el libro de Giaime Pala. Pala ha situado todos esos significados en el contexto histórico. Antonio Gramsci estudia la evolución de Italia desde su unificación a mediados del siglo XIX, con una alianza liderada por el norte (El Piamonte,cuya figura señera fue Cavour ), de la burguesía "industrial", con los terratenientes del sur. Ese modelo liberal clasista dejó al margen las masas campesinas del sur al margen. (La cuestión meridional) Ese proyecto liberal sucumbe con la gran Guerra de 1914, y ahí ve el origen de las raíces del fascismo: la irrupción de las masas sin un partido o intelectual colectivo que analice las causas de la derrota, y que sepa leer la correlación de fuerzas europeas. Hay ciertas similitudes entre la península italiana y la española.
En el momento presente, esta obra de Giaime Pala, en relación a las reflexiones de Gramsci, nos tiene que valer para ser aún más conscientes que el ombliguismo nacionalista, nos puede encegar. Que Europa debe ser el marco de actuación y de trabazón de alianzas, ahora que los países "austeros" del norte parecen que se están replegando hacia posiciones contrarias a los fondos europeos y reclaman austeridad después de la pandemia.
Hay fragmentos del libro que son muy tentadores para extrapolarlos a la situación española. Giame Pala lo resume así: "He aquí el punto central de la cuestión: cuando, en una sociedad de masas, un gobierno no alcanza o no consigue mantener el equilibrio entre la fuerza y el consenso (es decir, el "ejercicio de la hegemonía"), tenemos lo que Gramsci llamó una "crisis de hegemonía" o "crisis de autoridad". Estos dos conceptos, en el fondo sinónimos, se originan cuando los grupos sociales se separan de sus partidos tradicionales porque ya no reconocen en ellos la expresión de sus intereses de clase, y cuando algunos estamentos de la opinión pública -como la burocracia civil y militar, los grandes diarios, la alta finanza y la Iglesia -también se mueven de forma más independiente al constatar la debilidad del poder político establecido".
El grito de la derecha y extrema derecha de "gobierno ilegítimo" respecto al gobierno de coalición PSOE-UP, ya debieron merecer que se encendieran muchas alarmas, si además, la cúpula del poder judicial jugaba a favor, en vez de árbitro constitucional. Y la preocupante ascensión de los sindicatos de extrema derecha policiales. La fusión de PP-VOX, actúa de forma similar a como Pala expone el modelo fascista de estructura estatal, que la añoranza de nuestra derecha-derecha extrema no deja de mostrar con sus pelotazos: Citando a Gramsci "El corporativismo era una cáscara semivacía que, lejos de alterar las jerarquías sociales, solo cumplía una función de "policía económica", para tutelar los intereses de los potentados industriales y agrarios de siempre tras la sacudida de 1929"... La gran patronal española (pongamos el IBEX) que ahora reclama tantas ayudas públicas, abandonando provisionalmente su alergia al Estado, están practicando el "proteccionismo de clase" pero en clave de privatización, como Ayuso, en contra de los intereses de las mayorías. El supuesto obrerismo de VOX (a pesar del señoritismo de muchos de sus dirigentes) busca el mismo efecto para captar a los jóvenes desesperanzados.
AENA Y "EL CABALLERO SIN ESPADA"
Aprovechando la plataforma FILMIN me estoy aficionando al cine clásico norteamericano. Sigo las consignas de mi admirado comentarista y cinéfilo Pedro Vallín ("Me cago en Godard"). Admirador del populismo liberal (progresista) norteamericano y de su cine, que él considera mucho más de "izquierdas" que el cine supuestamente más "elevado" europeo, intimista, burgués, más individualista.
Frank Capra, año 1939, se hace eco de este ambiente después del crack del 1929, y de la puesta en marcha de las recetas del keynesianismo. La presentación del libro sobre el New Deal, de Andreu
Espasa, fue el motivo que permitió el encuentro y conversación con Yolanda Díaz en Madrid, en la Librería Blanquerna.
Ayer, presenciando el film "El caballero sin espada", no pude impedir pensar en la bochornosa jugada que AENA y el gobierno del PSOE-gen convergente, quieren hacer con el aeropuerto de Barcelona. El caballero sin espada, en este caso, es Lluís Mijoler, el alcalde actual del Prat de Llobregat, continuador del mejor alcalde del PSUC, según los más veteranos del Partido, Lluís Tejedor. La labor de los comunistas del PSUC y después de ICV, junto con las alianzas que establecieron, ha impedido que se pudiera aplicar el desarrollismo más depredador y preservar un pulmón verde protegido por las autoridades europeas.
En el film se presenta la lucha por un proyecto para establecer un campamento para chicos, en un entorno natural para que los jóvenes pobres de las ciudades abigarradas y suburbiales tuvieran la oportunidad para estar en contacto con paisajes más saludables durante los dos meses del verano. El poder establecido y caciquil, sobornando y engañando a senadores y demás autoridades, pretenden construir una presa que beneficia a los propietarios capitalistas de la zona. Final feliz, y esperanzador, como la era de Roosevelt y de su New Deal, su gran compromiso. Pienso que esa es la idea que mueve a esta nueva izquierda que debe ser ilusionante, y que, de momento, presenta la cara de la vicepresidenta y ministra de Trabajo. Al tiempo...
Ahora vuelven a la carga con más zafiedades con el concurso de la prensa especuladora. AENA no es del todo una empresa pública, aunque sí tiene el 51%. El otro 49% corresponde a fondos de inversión "pelotaris", siempre dispuestos a dar pelotazos y beneficios a corto plazo aún a costa del medio ambiente.
Me sentí tentado de verificar quién dirige AENA, y ahí os muestro un enlace donde se publica la lista de sus ejecutivos: no llegan a la decena. Es esclarecedor su sesgo ideológico: la mayoría de IESE, también de ESADE. Alguno, como su presidente, Lucena, de una universidad pública. Sin embargo, fue catapultado por el grandísimo neoliberal Carlos Solchaga, en cuyo despacho estuvo trabajando. Como diría Bernard Schuster: "no hase falta desir nada más".
Las grandes compañías: ENDESA, CAIXABANK, IBERDROLA, etc, utilizan los recursos de la retórica de la responsabilidad social como lavados de imagen para aprovecharse, de forma ventajista, de cualquier oportunidad de negocio aunque sea a costa del futuro de las generaciones por venir.
De mis primeras lecturas de Antonio Gramsci me sorprendió que mi ídolo reconociera que se bajó la guardia respecto al ascenso del fascismo en Italia. Lo pagó caro él y el pueblo italiano. Cuando un ex de muchos cargos como don José Bono, haciendo gala de su jibarización intelectual, menospreció a JulioAnguita, me dio por rescatar alguna de las lecciones magistrales de este, concretamente la de Lorca (Murcia) en 2009 sobre la II República. Al final hace referencia al libro de Pascual Serrano “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo”.
Hice bien en seguir su consejo. Ha vuelto a reeditarse en el 2020. La libertad de información la puso en valor el sindicalismo inglés pionero en sus órganos de información y les ayudó a organizarse. Eso ya queda lejos, porque la maquinaria para hacer grandes tiradas requiere un capital enorme. Es aquí cuando entra en acción el capital y el gran capital. Y también sus servidumbres y su hibridación con el poder político.
Los que hemos militado en el movimiento por la paz sabemos lo importante que es contar con una información veraz y no sujeta a los intereses de los oligopolios y a sus publicistas. Una consigna que aprendimos ya a mediados de los años ochenta y con la crisis de los euromisiles, ante el riesgo inminente del peligro nuclear y que se hizo popular con la canción de la cantante “Nena” es que cuando la supervivencia de la especie está en peligro TODOS HEMOS DE SER ESPECIALISTAS.
Y muchos de nosotros intentamos ponernos al día de cómo las bases americanas en España ya formaban parte del disparadero de las bombas atómicas como nos explicó William Arkin cuando lo trajimos a Barcelona. Era nuestra obligación informarnos para no tragarnos las dosis de anestesia de las cuatro grandes agencias de información que son controladas por el “imperio”. Y aprendimos a escoger nuestras fuentes y a editar nuestro propio “Diari per la pau”, de forma artesanal cuando EEUU atacó Iraq y su guerra mentirosa. Leíamos al fallecido Robert Fisk y sus crónicas, o seguíamos con devoción los análisis de Vicenç Fisas, de Mariano Aguirre, de los militares demócratas, de Josep Delàs, de Arcadi Oliveras,Pere Ortega…. En eso consistía parte de nuestro tiempo militante: desbrozar el camino de las mentiras que ya en ese momento también contaban con el apoyo del PSOE y de su “OTAN, de entrada NO”, que fue que sí, que sí, que sí…
Ha llegado el momento que esa misma actitud la mantengamos ahora para defender un clima respirable, democrático. Sin una información veraz, contrastada, no hay democracia, ni mucho menos de “calidad” (expresión de moda actualmente). No hace falta que lo proclame el filósofo más respetado de Alemania, Jürgen Habermas y su ética discursiva y la necesidad de acceso equitativo al espacio público informacional. Es insostenible que las empresas mediáticas, de capital mayoritariamente extranjero y de intereses oligopólicos, como lo denunció el exvicepresidente segundo Pablo Iglesias, dicten quién debe y quién
no estar en el gobierno y dictar la línea a seguir. Es un mal europeo y general, pero en España alcanza niveles de impunidad contrastables. Ha llegado el momento en que nos armemos cívicamente contra la desinformación de las grandes cadenas, a las que incluyo en parte muy sustantiva a la cadena SER y su felipismo-cebrianismo de sus principales programas matinales. ¿Se acabó quizás la época que entre los grandes medios existía aún medios progresistas? . Si no fuera por los medios digitales cooperativos de propiedad de los propios periodistas (infolibre, eldiario.es, publico, el saltodiario, lamarea, cuartopoder, ctxt.es) hoy seríamos más huérfanos. Con cuartopoder ya no podemos contar, cayó en combate.
El cerco que ha establecido el poder mediático dominante contra Pablo Iglesias, contra Unidas Podemos apesta a podredumbre. El corolario ha saltado con claridad en el programa de la aplicada Àngels Barceló. El fascismo ha enseñado sus fauces. Es aborrecible. Ahora que es tiempo de hacer la declaración de Renta sepamos que la Iglesia Católica dedica más medios económicos a una emisora reaccionaria, la COPE, que a la tan loada, con razón, Cáritas, que les sirve como coartada. Es muy difícil discernir la doctrina del apaciguamiento de los extremos con la connivencia por omisión con el relativismo ético del fascismo rampante en el ámbito informacional que legitima y da esplendor a lo más zafio y deshumanizador. Como bien dice Jessica Albiach: “Cuando se le abre la puerta mediática a la extrema derecha la democracia sale por la ventana”.
El cinismo de la supuesta tolerancia respecto a los groseros vocingleros reaccionarios del trio de Colón un día de estos desembocará en una mentira mil veces disfrazadas que se da por buena:”También la extrema derecha, como los nazis, llegaron al poder mediante las urnas”. Es la leyenda del Hitler triunfante en unas elecciones democráticas.. Por tanto, "hemos de aceptar que Hitler es criatura de la democracia moderna"
Pues va siendo hora de proclamar urbi et orbe que es una leyenda falsa, como casi todas las leyendas.Pero ahí está: salvo los especialistas, todo el mundo terminó creyéndola. Hitler fue proclamado canciller por el Presidente Hindenburg en enero de 1933: se trató de un golpe de Estado técnico, en el que el viejo mariscal Guillermino abusó manifiestamente del artículo 48 de la Constitución de Weimar. Hitler no llegaba al 32% de los votos, y estaba en minoría parlamentaria (socialdemócratas y comunistas, juntos, tenían más de un millón de votos más que Hitler, y bastantes más parlamentarios; la ley electoral era estrictamente proporcional en Weimar: 50.000 votos = 1 diputado, y, además, el gran partido católico de centro era todavía una fuerza parlamentaria más o menos lealmente republicana).
Ahora bien; la leyenda de que la democracia republicana puede engendrar a un Hitler sirvió durante la Guerra Fría, técnico-jurídicamente, para promover en Europa particularmente en Alemania y en Austria constituciones mucho menos democráticas (mucho menos parlamentarias) que las de entreguerra; e ideológicamente, para desacreditar a las repúblicas radicalmente democráticas europeas de los años 20 y 30 (entre ellas, a la II República española).
La endeblez de nuestra memoria histórica (la española y la europea mismamente) ha coadyuvado a interpretar la realidad de un determinado modo. A los impulsores de la guerra fría norteamericana les convenía restaurar el capitalismo en Europa con regímenos políticos desparlamentarizados; a los estalinistas les convenía descreditar a la democracia “burguesa” (expresión que escandalizaría a Marx para quien la democracia es la antítesis de lo burgués, puesto que para el barbudo el comunismo era un ala de la democracia sin más).
En el mismo sentido podríamos decir que la Transición no fue una restauración de la democracia bajo formas monárquicas, sino una resturación borbónica bajo unas formas democráticas que parecían inevitables en el contexto político europeo de 1975-1978. I d’això plora la criatura.
¿Habrá equidistancia de la jerarquía católica al ver las balas amenazadoras?
Durante la semana anterior fue noticia que varias personalidades comunicaban su “excedencia” de la plataforma Twitter. Yo, que no soy usuario sino espectador, agradezco a los que usan esa herramienta; me ayuda mucho a ampliar la visión. Gracias a ese canal he podido asistir a “mesas redondas” virtuales sobre la fiscalidad en Madrid, con Lidia Brun, Nacho Álvarez, Ernest Urtasun y el representante sindical de Gestha, de los técnicos de Hacienda. Aparte de confirmar que, efectivamente, se puede considerar la Comunidad de Madrid como paraíso fiscal, el nivel argumental de información es extraordinario. Por tanto, ese tipo de presentaciones lubrican la maquinaria democrática, de discusión, de diálogo y de resoluciones propositivas.
Lo mismo digo del debate el sábado 17 de abril organizado por MUSOC, PENSAMIENTO CRÍTICO, que protagonizaron Pedro Vallín y Miquel Ramos, sobre el ascenso de la ideología fascista en España, de la ultraderecha y de las actitudes contemporizadoras del PP en relación a su “muleta” supletoria, VOX.
Como no voy adentrarme en las aguas del profesor e investigador Steven Forti, he de decir que me pareció un debate muy prolífico. Primero, por el papel que está jugando las empresas periodísticas mayoritarias en papel, de centro-derecha-y altright, que están introduciendo con raposería nuevas formas de fascismo con su insistencia en la “cultura del apaciguamiento” y de la estigmatización del antifascismo que caracteriza la campaña y el tono de Unidas Podemos. ¿Hay que dejar impune o plantar cara a la extrema derecha? ¿Estamos perdiendo la batalla democrática de la opinión pública con el relato general de los extremos y aceptar que el antifascismo es otra más de las tribus urbanas? ¿Está flojeando el control político de las fuerzas del orden, en cuyo seno hay vetas peligrosas de actitudes abiertamente fascistas y de enaltecimiento nazi? ¿Hemos perdido la batalla cultural e ideológica al aceptar el planteamiento de los voxers y derechosos de su planteamiento de quién tiene derecho a tener derechos y lanzar a la trituradora la Declaración Universal de Derechos Humanos? Como corolario, Ayuso y su libertarianismo que reivindica para la clase trabajadora el “derecho a ser esclavo”. Ahí está el meollo de su eslogan de guerrera fría del rentismo capitalino.
Quizás no estemos ante una de las formas clásicas de fascismo. He acudido a uno de mis “maestros” póstumos al que considero el intelectual de más estatura de los últimos treinta años, científico social, Antoni Domènech, alma mater de la revista SinPermiso. En una entrevista en Buenos Aires, de hace quince años, expone que la “derecha fascista o protofascista que fue derrotada en 1945 ha vuelto en las últimas décadas con la globalización neoliberal para imponer un capitalismo contrarreformado política, conscientemente remundializado a su conveniencia”.
Para Domènech, “el fascismo europeo fue no solo una muy particular e históricamente condicionada forma de dominación política despótica, sino también todo un ambiente espiritual y cultural”. Según AD, en el núcleo intelectual del fascismo europeo estuvo la apología del relativismo; el fascismo fue el triunfo de la arbitrariedad, el todo vale (el me da igual, me la suda) de la pose ayusista, miméticamente copiado del “me ne frega” mussoliniano, el cínico desprecio del discurso público de la razón. El uso a granel de la mentira, de la posverdad no ha empezado con Trump:
“El fascismo es un movimiento superrelativista (…); ha triunfado siguiendo los dictados de su intuición individual siempre cambiante. Todo lo que he dicho y hecho en estos últimos años es relativismo por intuición” (Es una cita de Mussolini de hace casi 100 años (1923): “Nosotros los fascistas hemos manifestado siempre una indiferencia absoluta por todas las teorías”. Ese pasotismo de Isabel Díaz Ayuso, que encuentra apoyo en los medios dominantes de la prensa madrileña tiene muchos puntos de anclaje con el mensaje del dictador italiano. "El relativista moderno deduce que todo el mundo tiene libertad para crearse su ideología y para intentar ponerla en práctica con toda la energía posible”. El libertarismo de Ayuso encaja como un guante en la argumentación de Benito Mussolini.
El todo vale, la mentira a cosa hecha de Vox y el apoyo implícito por omisión de la derecha pepera constituyen para el momento actual otro índice del regreso de un tipo de derecha que fue derrotada en el mundo de 1945. Ese es el parecer del sabio Domènech: el todo vale, ahora como en la Europa de los años veinte y treinta, sólo beneficia a la derecha más extrema.
Espero cumplir con los consejos del maestro que nos apremiaba a argumentar sin la oscuridad del devoto ni la premeditación del ideólogo. Las realidades son complejas y angulosas. En la anterior entrada apuntaba que IDA y el ayusismo iban contra el Estado en un doble sentido: contra el gobierno central y por la privatización de los servicios públicos que caracterizaban el welfare. Creo que, si aún viviese, Toni me daría un pescozón dialéctico y me diría aquello, con su rigor habitual: “Una cosa que deben tener presente todos los jóvenes anticapitalistas es que no hay que creerse las fábulas neoliberales que tienden a separar, como realidades disjuntas, “Estado” y “mercado”. Los mercados, en plural, son realidades muy complejas, y desde luego, no hay mercados sin Estado. Todos los mercados son creaciones políticas del Estado, y muy particularmente en el capitalismo. Todos los mercados están regulados por leyes y las leyes dimanan de la soberanía política; no hay mercados no regulados políticamente." …
“En los tiempos de Lenin y Keynes, la porción de economía pública en relación al PIB en casi todos los países de Europa no llegaba al 15%. En la Francia capitalista de hoy rondará el 60%; en los EEUU el 40%, en España, el 45%.... El capitalismo ya no puede funcionar como lo hacía en 1914, sin un Estado capaz de intervenir administrativamente a gran escala. El Estado no se ha retirado de la economía, el Estado está aquí para quedarse, puesto que una economía como la actual no puede hacerse sin un papel muy importante del sector público”.
Domènech insistía en que al republicanismo democrático clásico y al socialismo le corresponde civilizar al Estado, democratizarlo en serio puesto que el Estado es un monstruo burocrático a medio civilizar. Mirando la cúpula del poder judicial, de los conatos de ultraderecha en la policía, de las cloacas, de los homenajes nazis en el ejército, da esta impresión.
Entonces ¿qué pretende el AYUSISMO?, la versión libertariana del “neoliberalismo” es también un intento de destruir las conquistas democráticas del movimiento obrero del siglo XX y su obra civilizadora del Estado, del poder público institucionalizado, y muy señaladamente el derecho laboral democrático. La “maja” madrileña ha perfeccionado la chulería de Esperanza Aguirre con su terraceo como símbolo de la libertad para vandalizar las estructuras colectivas de la organicidad civil.
Vandalizar para degradar las instituciones, como lo han hecho con la televisión pública, la sanidad, etc. cuando han tenido acceso; para saquearlas como “mal menor”, privatizándolas, y después para parasitarlas como palancas de poder obstruccionista, ya sea con viso o con sudadera fashion. O con procesismo amarillo.
Pido disculpas por antelación. Hasta a mí me parece un insulto irreverente e irrespetuoso, pero reconozco que es lo primero que se me viene a la cabeza cuando hablo de las fuerzas de izquierda, o si se quiere, progresistas, en la capital-burbuja. La comunidad palestina lleva ochenta años ninguneada, humillada y pisoteada a pesar de que la ley internacional debería ampararla, pero Israel, con su bomba atómica y su alianza estratégica con el imperio americano, tiene impunidad. Se silencia de forma persistente la diáspora palestina... Es la vergüenza que se esconde bajo el felpudo… En Madrid, con el acceso del aguirrismo al poder, con su desfachatez desinhibida, hemos alcanzado el penúltimo escalón de la impiedad respecto a las clases populares. Se produce mediante el mercadeo de la sanidad, de la educación, de las residencias de mayores… Con todo lo que se tiene a mano por privatizar y extraer beneficio por parte de las hienas del capitalismo rentista de la capital. Es otra metáfora actualizada de “Los Santos inocentes” de Miguel Delibes.
Palestinización, campos de refugiados y derrota parecen casi sinónimos. Lo mismo sucede en Madrid, aunque sean realidades distintas y distantes, pero como dice el dicho, no son lo mismo, pero riman. Y es eso lo que quiero argumentar.
Roberto Mesa, con sus artículos y libros nos explicaba la gesta de la OLP, su resistencia ante el atropello de todo un pueblo. Después pudimos asistir al desmontaje, erosión, corrupción de aquella organización legendaria que capitaneaba Yasser Arafat. A continuación, llegó el enfrentamiento entre palestinos. Incluso la jerarquía católica de Jerusalén denunció que Hamás era un producto de los servicios secretos del Estado de Israel para dividir al pueblo ocupado. El divisionismo de la religión sustituía al laicismo progresista del movimiento de liberación.
La derecha-derecha y la más ultra tienen en Madrid el núcleo irradiador, como diría el brillante Errejón, de la ofensiva más salvajemente agresiva contra las capas populares. Supera incluso el fanatismo del gran hacedor, José María Aznar. Y de la forma más desacomplejada. Durante el tiempo que llevamos de pandemia la presidenta Ayuso ha dado ya innumerables muestras de impotencia amatoria, como diría Santo Tomás. Es tanto el fanatismo de desprecio hacia la población más vulnerable de la población y que, justamente, ejerce las funciones más esenciales para la organicidad civil, que provoca perplejidad la idea que se va imponiendo según la cual la derecha y extrema derecha pueden arrasar en las próximas elecciones del 4 de mayo.
En España, la división entre izquierda y derecha depende en gran parte de la historia reciente y en qué lado de las alambradas cayeron las familias, después del golpe de estado monárquico, militarista y fascista de 1936, como dice el historiador Ángel Viñas. La tradición familiar ha marcado en gran medida la adscripción ideológica. Y, por supuesto, la larga y dura represión.
No obstante, hay fenómenos dignos de mención: en algunas poblaciones de la Comunidad madrileña, de mayorías absolutas de la izquierda, en solitario o en coalición, se pasó a mayorías absolutas del PP, y en pocos años de transición. La derecha madrileña ha actuado metódicamente, como los colonos en territorios ocupados palestinos. Ha ido sembrando con urbanizaciones y cambiando la morfología electoral de muchos enclaves del hinterland de la capital. El ejército industrial de reserva del que habla Marx: que haya desempleo favorece el conformismo y la sumisión de los trabajadores, ahora, en gran parte, lo conforman el Sur global, de población de reciente migración, que, o bien no vota, o bien no siente que aquello vaya con ellos. Es lo que Coscubiela denomina “sociedades postnacionales”. O se consigue el derecho de sufragio para estas comunidades o bien la izquierda en un futuro será irrelevante. Es el Sur de Madrid, donde quizás la abstención diferencial se hará notar, como en Cataluña, para satisfacción de los procesistas.
Porque la derecha sí que está reclutando sus huestes. Ejemplo: la pequeña Caracas, como se conoce Madrid, de los potentados venezolanos, se puede convertir en la pequeña Miami anticastrista. Se calcula en unas cien mil personas de rentas altas o muy altas. La fuerza de choque y de apoyo, también electoral de la derecha más retrógrada en Madrid. Si a eso le sumamos la infiltración cada vez más preocupante entre las fuerzas policiales, podemos adentrarnos en una situación crítica.
Así las cosas, el PSOE no despierta. El 15 M y la irrupción de Podemos sirvió para salvar al PSOE de sí mismo (felipismo, susanismo). Cabe reconocer que lo ha sabido digerir. Sin embargo, el empacho de las magdalenas de Errejón-Carmena y la escisión de la nueva política puede llevar, y de hecho ya está sucediendo, a la impotencia ideológica y organizativa de la izquierda plural. Pendiente más de personalismos que de programa, el PSOE lo fía todo a abjurar de la “polarización”, poniendo en el mismo plano el extremismo de Ayuso y el “extremismo” de Pablo Iglesias. Craso error, que recuerda el síndrome de Casado. El 5 de marzo de 1939 el coronel Segismundo Casado, jefe del Ejército del Centro, en colaboración con Besteiro y del padre de Carrillo, legaron las llaves (como Boabdil) a los golpistas. Lo narra Manuel Azcárate en sus memorias. Entonces de la Juventud Socialista Unificada, el moderado Azcárate recuerda con amargura cómo el PSOE se prestó a encarcelar a comunistas y a otros socialistas seguidores de Negrín, cuando eso conllevaba el fusilamiento inmediato. El PSOE se acabó aquí, y la izquierda se refundó con la JSU comandando el PCE en el exilio y en la clandestinidad, como bien lo explica GREGORIO MORÁN en la más completa historia que se ha escrito sobre el Partido Comunista de España. También lo menciona Almudena Grandes en “Los pacientes del doctor García”. El protagonista se libra de milagro de esa traición de los socialistas. Las declaraciones de Gabilondo son más casadistas que socialdemócratas refiriéndose a la progresividad fiscal, por ejemplo. Mal vamos…
Así pues, le doy la razón a Pablo Iglesias: en la Batalla de Madrid se juega más que la mayoría de la Asamblea de Madrid. No debemos volver a caer en la tentación de subrayar la incompetencia e ineptitud de la IDA (Ayuso), ni de mofarse. Su crueldad puede ser de leyenda, porque puede acentuar aún más el paradigma del Aguirrismo y del ultraliberalismo. Nos burlábamos de Ronald Reagan y nos salió muy caro. Reagan marcó un antes y un después, y lejos de ser un rostro marioneta, era bastante instruído, puesto que entre càsting y càsting acostumbraba a leer mucho. Leyó “Camino de servidumbre” del austríaco Friedrich Hayek, el padre de la ortodoxia de la austeridad, opuesto a Keynes, el gran gigante.
Pero como dice el protagonista de la obra de Jorge Gabriel Vásquez, Sergio Contreras, “la derecha, con una pequeña idea levanta un imperio, mientras que la izquierda, con una pequeña idea organiza una escisión”. Ronald Reagan puso de moda aquello de que “El Estado es el problema”, refiriéndose al Estado del Bienestar. Ayuso lo hace en un doble sentido: el Estado (gobierno español) es un problema, porque “Madrid es España”, y las instituciones públicas también, porque el mercado y la privatización de los servicios que dan protección a los ciudadanos son la solución (para el enriquecimiento de unos pocos). Ha hecho mal MÁS MADRID en desdeñar la lírica en la unidad de acción. Como dice Isaiah Berlín en sus memorias, el intelectual liberal más prominente, en afirmar que la poesía de Ajmátova y Boris Pasternak, ambos represaliados, fueron muy importantes para derrotar las tropas de Hitler. Nunca la fragmentación dio más esperanzas y energía que la unidad, al menos entre el pueblo llano. Ayuso y la extrema derecha no harán prisioneros si ganan.
A partir del primer confinamiento a causa de la pandemia, he incluido en mi particular staff de periodistas-informadores a Esteban Hernández. Mi lista es muy selecta, junto a Rafael Poch, Enric Juliana, Manel Pérez. Sigo la consigna que a partir de los años 80 los que participábamos en el movimiento pacifista interiorizamos: "Cuando se trata de la supervivencia de la especie -decíamos, todos debemos ser especialistas". He de decir que esa regla me ha ido bien para orientarme. Ahora es la época de la devaluación interna decretada por la ortodoxa neoliberal. También es una emergencia estar bien informado. Da la casualidad que, excepto Rafael Poch, que ya fue expedido de La Vanguardia, todos los demás, escriben en medios que yo considero conservadores o neoliberales. Son joyas "Rembrandt": dan luz en la penumbra.
De Esteban Hernández he aprendido mucho en estos meses de excepcionalidad, a través de sus artículos de opinión de Elconfidencial, y también de sus cinco últimos libros. Tiene talla de humanista como los otros citados: desde intereses musicales o filosóficos. Admiro su tratamiento de cómo funciona el capitalismo salvaje de nuestros días, a través de sus instrumentos financieros. Alberto Garzón, en un comentario de contraportada a su libro "Los límites del deseo. Instrucciones de uso del capitalismo del siglo XXI", emite esta opinión: "Cualquier interesado en comprender el capitalismo actual debería leer este libro, con el que se aprende más que en los cinco años que dura la carrera de economía. Es un alegato a favor del análisis serio y riguroso que contiene las claves de la sociedad actual... y de la que viene".
En este mismo libro, de 2016, analiza el funcionamiento de las EMPRESAS CONTENEDOR, de cómo operan los Hedges Funds, o fondos de cobertura, el capital riesgo, que él denomina capital nómada. En definitiva, lo que entendemos actualmente como CAPITALISMO RENTISTA, que ha parasitado las cátedras universitarias, los mismos Premios Nobel, las instituciones financieras, incluidos los bancos centrales, etc.. El resultado siempre es el mismo: la burbuja permanente donde las clases trabajadoras y medias, así como el sur de Europa, son los perdedores.
AMAZON es la empresa contenedor señera por excelencia. Amazon como oligopolio global. Además de Facebook, Google, Twitter, Uber, Airbnb.... Apenas tienen una estructura material. No producen bienes. Los de Silicon Valley, con su high tech y tratamiento de la información, no han hecho más que poner en contacto unos que ofertan y otros que demandan.
Las empresas de contenedor estimulan y excitan continuamente el deseo como forma de identidad, según puso en boga Jaques Lacan: "Yo deseo, luego existo" si nos ponemos en plan cartesiano. Ya no hay referencias fijas sino el estímulo constante de un deseo que aspira a ser satisfecho. Para ese objetivo establecen alianzas (las empresas tecnológicas) con los mecanismos financieros que a partir de los años 80 y 90 han facilitado una burbuja permanente. El objetivo último de este nuevo tipo de capitalismo no es crear sino desmontar las estructuras existentes que, de alguna u otra manera, han proporcionado estabilidad social. Uber, Airbnb, Amazon, cuentan con un aliado formidable, el llamado capital nómada, que influye y presiona para derrumbar sindicatos y eliminar las barreras legislativas gracias a unos lobbies que han parasitado las instituciones financieras, de la academia y los bancos centrales.
En el mundo de la actividad política, se ha dado un movimiento paralelo. Y ya no tan solo en Italia, que nos tiene acostumbrados a fórmulas más bien líquidas, como lo demuestran sus gobiernos efímeros y cambiantes. Y más aún de la monumental crisis de Tangentópolis que llevó al magnate de la televisión Berlusconi al poder gracias a su poder mediático.
También en Francia, con el movimiento que ha llevado a MACRON a la presidencia, gracias al apoyo del poder financiero y mediático. No son partidos al uso. Más bien son contenedores del deseo ante la insatisfacción de determinados sectores sociales Han provocado el desmontaje de los partidos tradicionales, tanto a la derecha como a la izquierda.
Y, cómo no, también en España. PODEMOS se constituyó como una suerte de PARTIDO CONTENEDOR, gracias a los terminales y su participación telemática que le permitió, gracias a su alianza con grupúsculos (los anticapitalistas) y la cooptación de cuadros de Izquierda Unida, convertirse en un movimiento-contenedor, que consiguió dar un susto al estatu quo.
También ha sucedido en Cataluña, donde el movimiento procesista consiguió, primero, fragmentar y agrietar la vetusta y muy perfecta empresa-máquina de mediación, el PSC-PSOE; después, la más poderosa aún CONVERGÈNCIA I UNIÓ a causa de su sistémica corrupción...
Ya no es tan sólo esta sociedad líquida la que posibilita esos fenómenos, que nos recuerda esas caravanas en los peajes de operación salida de los puentes, donde los automovilistas van cambiando de carril al albur de cómo avanzan los coches en las colas....
Al ritmo líquido de nuestros tiempos hay que añadir las estructuras contenedor que posibilitan esos cambios súbitos. Sin apenas estructuras fijas pueden hacer saltar los goznes de mecanismos políticos del país. Aparte de PODEMOS, lo hicieron con CIUDADANOS gracias al apoyo de las grandes empresas. Sucedió con VOX, que en muy poco tiempo, alcanzó notoriedad gracias a la ayuda de determinadas cadenas de televisión..... y a sus conexiones con los sindicatos policiales, que es lo más preocupante.
En Cataluña, es de libro el caso de JUNTS PER CAT, y el inesperado revival del PSC gracias a los errores de los competidores, y también a la filosofía empresarial de su dirigente más sólido, el confuciano MIQUEL ICETA, capaz de ser el pegamento de todos los tabiques políticos. El PSC se ha convertido en una suerte de estructura de mediador social que atrae a la derecha de UNITS, un fragmento de la antigua UNIÓ, a excomunistas resentidos por la ambivalencia con el independentismo por parte de la cúpula de los comunes, y también a determinados sectores de veteranos sindicalistas, tanto de UGT (habitual hasta que la subasta que emprendió Pepe Álvarez para que ese sindicato fuera "transversal", con convergentes y republicanos), y ahora también de algunos excuadros sindicales de CCOO, que consideran que la presencia de un sindicalista de larga trayectoria como JOAN CARLES GALLEGO es irrelevante.
A muchos nos irritó la ventolera que irrumpió con los partidos de la llamada "nueva política". Da la impresión que ese viento nos ha arrastrado a todos nosotros. Hemos pasado del fordismo de la política, a las estructuras de lealtad, de la supuesta rigidez organizativa, al JUST IN TIME de cógelo-al-vuelo. Esteban Hernández, en su radiografía de la economía financiarizada, describe cómo el capitalismo salvaje dominante se basa en el estímulo constante: proporcionar dividendos a los accionistas en el plazo más corto posible, controlados por grandes grupos de fondos de inversión. También, en el mundo electoral nos hemos convertido en brokers aspiracionales. Joan Herrera lo dijo en relación a Artur Mas y su temeraria conversión al independentismo. Supongo que muchos de nosotros, desde nuestra modesta posición, no ya de dirigentes, nos hemos vuelto también accionistas de rendimiento a corto plazo.
He de confesar que me ha sorprendido que sólo JESSICA ALBIACH haya propuesto una especie de AMAZON COOPERATIVO para intentar frenar el CAPITALISMO RENTISTA a que nos aboca las grandes plataformas high tech (¿también de la política?)
O sólo sea que sopla el siroco
DICEN QUE HAY vientos locos, llamados también vientos de las brujas, como siroco, mistral, simún y el viento Foehn.
...El solano traía un dulce y pegajoso olor de tormenta. El solano aumenta el celo en las vacas toriondas. El solano quema la mies en los mediados de junio. El solano llega hasta las tormenteras de la sierra y allí anida haciendo nubes que luego ruedan hacia el llano, en contratormenta, con los vientres hinchados de granizo. El solano hace que peleen los machos cabríos y desgracia el ganado por las barrancadas. El solano, a los enfermos de pecho, les quita el apetito y les acaricia el sexo, los acerca a la muerte. El solano corta la leche de los ordeños, pudre los frutos, infecta las heridas, da tristura al pastor, malos pensamientos al cura. El solano es como huelgo de diablo fino. El solano traía el dulce, pegajoso e inquietante olor de la tormenta.