dijous, 2 d’agost del 2018

FRED VARGAS Y EL COMUNITARISMO

Va a hacer ya para tres meses que a la escritora que firma con el seudónimo de FRED VARGAS, le ha sido concedido el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018. Parece que haya sido , en cierta manera, un homenaje póstumo a Paco Camarasa, el librero de novela negra por excelencia de Barcelona.
Sin embargo, la Vargas siempre ha declinado considerarse como una escritora "noir" tan en boga en Francia, como en otros países. Más que novela negra o de género policíaco, ella siempre se ha definido como escritora de novelas de "misterio". Sería más certero considerarla más afín al género de realismo mágico que a la novela criminal. Tampoco se ajustaría mucho el equiparar sus novelas a la novela social, donde se reflejan los conflictos sociales contemporáneos
Es cierto que sus personajes principales tienen como hábitat una comisaría de policía, pero no ha sido ése el principal factor de éxito de Fred Vargas, seudónimo que corresponde a Frédérique Audoin-Rouzeau (París, 1957), "una arqueozoóloga e historiadora medievalista que es conocida por rebasar los límites del género y mezclar sus tramas policiales con la erudición histórica y arqueológica, así que con el rico mundo de las leyendas, la criptozoología, la mitología, el conocimiento de la tradición hermética y la mitocrítica"

No hay novela de Fred Vargas que me haya saltado. Unas son más vibrantes que otras, pero siempre nos ofrece esa pincelada enternecedora y humana que reniega del utilitarismo funcionalista, entendido como rendimiento inmediato, impersonal y deshumanizador. La relación existente entre el comandante Danglard -el segundo de a bordo-, el erudito cartesiano, y el comisario Adamsberg, por ejemplo. Éste último, con métodos aleatorios, a veces quasi "místicos". Episodios y situaciones de gran sutilidad fraternal Ambos compiten y colaboran a la vez. También es quasi mística la relación que tiene el comisario Adamsberg con la teniente Violette Retancourt, la preferida del comisario protagonista, inmensa persona, de atributos casi druídicos.
No obstante, empecé a interesarme por el transfondo ideológico de la Vargas cuando en un caso nos presentó a LOS TRES EVANGELISTAS
-Marc Vandoosler, apodado "San Marcos": hombre de familia durante el día, medievalista por la noche. 
-Lucien Devernois, apodado "San Lucas": historiador especialista en la primera guerra mundial. Utiliza al hablar muchas expresiones de esa guerra. 
-Mathias Delamarre, apodado "San Matias": arqueólogo especialista en la prehistoria. A menudo pasea en sandalias y rara vez va vestido decentemente.
Estos tres últimos personajes viven en la misma casa. Cada morador ocupa un piso entero, determinado en función de la época que estudia.
Tengo para mí que estas tres figuras simbolizan algo más que personajes eruditos pintorescos. Representan, a mi entender, la cultura y las tradiciones marginados y ahora marginales, que no tienen cabida en una sociedad tan acelerada que reniega del humus social y cultural tradicional: saberes arrinconados. Que no pertenecen al mainstream dominante.
Fred Vargas no ha escondido su querencia por el ecologismo ni por su militancia en ese terreno. Es espontánea cuando, en una entrevista, confiesa que las novelas, en un principio, las que le llevaron al éxito, las escribía en su mes de vacaciones, de un tirón. Que aún conserva su editorial española que no es de las potentes, porque es fiel a quien confió en ella. La lealtad, una constante como en sus personajes principales.
En esa misma entrevista nos hizo reflexionar: Las novelas "negras" són como una cacería; somos lectores depredadores sin confesarlo. Es eso lo que nos motiva a leerlas. El detective, o el policía en cuestión inicia, desde el momento del crimen, una CACERÍA. De hecho la novela negra nos crea adicción por ese magnetismo de acecho a la presa, que, contrariamente a lo acostumbrado, es el criminal mismo. Pero ¿una vez descubierto el criminal, qué pasa con él? Nos desentendemos. Pues le hallegado el "castigo social". Esa falta de humanidad también del lector sobre el día después es una crítica que Fred Vargas nos dirige también a nosotros mismos. Quizás por ello Fred Vargas considere más preciso definirse como una autora de novelas de "misterio".

EL COMUNITARISMO
Es una corriente filosófica? Es una ideología política? Por qué considero que Fred Vargas se adhiere a una suerte de comunitarismo? Fue a partir de la novela donde los Tres Evangelistas cooperan. Criaturas extravagantes desde el punto de vista de un observador exterior, pero con una carga de saberes que ya no són "de actualidad". Es esa condición que Vargas reivindica. Quizás en la línea de Ilija Trujanow, en su obra "El hombre supérfluo", según la cual, quien ni produce ni consume en nuestra sociedad es supérfluo.
Pero hay más, el tipo de relaciones humanas, en la comisaría de policía, no se ajustan a los patrones del ordeno y mando. Hay respeto por la individualidad, por la especificidad de las personas, y una apuesta por el encaje de sus habilidades. De alguna forma, Fred Vargas proyecta un modelo de relaciones humanas, a través de su personaje principal, Adamsberg, en una sociedad posible, donde la libertad individual pueda ser reconocible en pos de una mayor cooperación comunitaria.
Todo eso me han inspirado los personajes de Fred Vargas. También en la última novela, de arañas.

Cap comentari :

Publica un comentari a l'entrada