dijous, 26 de novembre del 2015

PERFIDIA II : EL CINISME DE LA GUERRA CONTRA EL "TERRORISME"

Joan Saura, secretari general d'ICV va dir algunes paraules que van incomodar a moltes persones "respectables". Va dir que el terrorisme tenia una lògica. Noam Chosmky, l'intel·lectual nordamericà i un dels referents morals mundials de l'esquerra alternativa hi insisteix: "El mal té una lògica i cal desxifrar-la si volem desactivar-la".
Noam Chomsky
Cal recordar aquestes paraules davant l'horripilant corrua d'atemptats recents de París. Sí, el mal té una lògica. Aquesta mateixa lògica de l'economia de mercat que va intentar esbrinar el barbut Marx  quan estudiava el funcionament d'aquest sistema que domina de forma aclaparadora el món actualment, i que desmentia la creença de Mandeville i la seva coneguda "faula de les abelles", segons la qual el mercat actua com una força misteriosa que fa que els interessos individuals s'harmonitzin, en contra del que deia el fundador del pensament polític modern, Thomas Hobbes ("Leviatan").
Com diu Eduardo Galeano, el segle XX es va inaugurar amb una crueltat com mai no s'havia doant anteriorment. I el segle XXI encara ho està superant.
Creació del CAOS pels serveis secrets
S'està demostrant que el comunisme no era el perill per a la societat "lliure" occidental". Tota la litúrgia ideològica del "telón de acero" (Churchill, símbol de l'imperi britànic) s'està mostrant com una maniobra gegantina de propaganda per amagar els interessos dels imperis que, com plaques tectòniques, intenten lluitar pels recursos. Per això necessiten del CAOS per atemorir les poblacions i debilitar la DEMOCRÀCIA, a jibaritzar-la fins a un punt de resignació, que ens porti a un neofexisme consentit.
El recurs a la guerra no és nou, i fins i tot Shakeaspeare el tracta, però ara, amb els recursos bèlics tan monstruosos a disposició dels humans, resulta espaordidor.



RAFAEL POCH

No es la coalición, sino la tensión entre potencias lo que tiene futuro en Siria

El Presidente francés, François Hollande, despliega estos días una enorme actividad encaminada a forjar esa “gran y única coalición” contra el Estado Islámico que los bárbaros atentados de París le han inspirado. El lunes recibió a David Cameron en París, el martes se encontró con Obama en Washington, ayer cenó con Merkel en el Elíseo y hoy recibe a Matteo Renzi antes de salir para Moscú a entrevistarse con Vladimir Putin. Esta actividad será inútil.

El motivo es que tal ofensiva no tiene la menor posibilidad ni intención de abordar el principal problema del momento: el sostén al enemigo declarado por parte de los Estados amigos del Golfo y de potencias de la OTAN, particularmente Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Turquía. La propia OTAN, como tal, está mucho más preocupada por los “avances” rusos -los insólitos desafíos militares de Moscú, primero en Ucrania y ahora en Siria- que por el Estado Islámico que militarmente no es gran cosa.

El viernes, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolución francesa que llama a “redoblar y coordinar esfuerzos para prevenir y suprimir los actos terroristas cometidos por el Estado Islámico así como el Frente Al Nusra y los demás individuos, grupos, proyectos y entidades asociados con Al Qaeda y otros grupos terroristas”. Esa voluntad nace muerta mientras no se ponga orden en la coalición occidental. Y el problema es que eso no puede hacerse sin desestabilizar toda la geopolítica de occidente en la primera región energética del mundo.

En Siria hay tres fuerzas que combaten al espectro señalado por la resolución de la ONU: el régimen de Asad, dictatorial y sanguinario, los rebeldes kurdos y la aviación rusa. Las potencias occidentales y sus amigos del Golfo son hostiles a los tres; el cambio de régimen en Damasco ha sido hasta ahora la prioridad occidental, los rebeldes kurdos son bombardeados por Turquía, y el derribo del avión ruso y los apoyos que ha recibido en Bruselas y Washington, hablan por si solo. Y eso en la hipótesis más optimista de que no hubiera un acuerdo previo de Turquía con la OTAN respecto al derribo del avión.

Para quienes definen la estrategia belicista en Bruselas y Washington -que son los mismos- que Rusia se haya metido en el avispero sirio y que el ejercito de Asad avance posiciones gracias a ello, es mucho peor que el Estado Islámico. Respecto a Turquía y los amigos del Golfo, basta con echar un vistazo al documentado informe de Nafeez Ahmed, un conocido periodista británico de The Guardian, para comprender el alcance de la broma.

Turquía ha proporcionado miles de pasaportes falsos al Estado Islámico, incluido a sus brigadistas europeos que entran y salen de la UE como Pedro por su casa, como se ha demostrado trágicamente en París. Turquía ha permitido el tránsito de columnas islamistas por su territorio para atacar a los kurdos en la ciudad siria de Serekaniye, informó el año pasado Newsweek. “Comandantes del Estado islámico nos decían que no temiéramos nada porque había una plena cooperación con los turcos”, explicó un técnico de esa organización citado por el semanario. En los tribunales y diarios turcos, son abrumadoras las pruebas y testimonios de esa complicidad, tanto en tráfico de armas, como de personas y de petróleo a lo largo de la frontera. El periodista Ahu Ozyurt del diario Hurriyet ha explicado su “conmoción” al conocer los sentimientos pro Estado Islámico de los “pesos pesados del AKP -el partido de Erdogan- en Ankara. “Son como nosotros, luchando contra siete grandes potencias en la guerra de independencia”, señalaba uno de ellos. “Prefiero tener al Estado Islámico de vecino que no al PKK”, el partido kurdo, decía otro, citado en el mencionado informe de Nafeez Ahmed.

Mientras las modernas armas antitanque occidentales y la financiación llegan al Estado Islámico y otras franquicias integristas a través de los amigos del Golfo, y mientras el petróleo y las personas circulan a través de la frontera turca, en Occidente se asombran por la resistencia y la expansión del proclamado enemigo, cuya logística y economía cuenta con complicidades tan flagrantes como inconfesables. En el Bundestag la vicepresidenta Claudia Roth, una partidaria de las “intervenciones militares humanitarias” se asombra de que la OTAN haya consentido a Turquía el entrenamiento y la transferencia de armas para los guerrilleros integristas. Cuando en septiembre del año pasado, en la comisión militar del Senado de Estados Unidos se le preguntó al entonces militar número uno del país si algún Estado árabe “aceptaba” al Estado Islámico, la respuesta del General Martin Dempsey, presidente del Estado Mayor Conjunto, fue meridiana: “conozco a grandes Estados árabes que lo financian”.

El martes en Washington Hollande propuso a Barack Obama que se selle la frontera turco-siria, un propósito elemental dada la situación, pero el Presidente de Estados Unidos no estuvo nada receptivo al respecto. Su mensaje general, además de defender el derribo del avión ruso, fue que Rusia no puede ser un “socio fiable” mientras apoye a Bashar el Asad.

“Detrás de la idea de una “gran y única coalición” contra el Estado Islámico que Hollande abrazó en su marcial discurso de Versalles del día 16, “está la voluntad de los rusos de primar sobre los americanos en Europa y dividir a la OTAN”, advierte un experto americano en declaraciones a Le Figaro. La lógica de bloque, de hacer pagar caro a Moscú su desafío militar -en Ucrania y en Siria- pesa en Washington mucho más que cualquier veleidad de coalición. Ante estas señales el propio Hollande vacila. Su visita de hoy a Moscú, significativamente la última de la serie, no aportará nada.

Sin sus amigos, sus cómplices y sus flujos, en y desde Turquía, Arabia Saudita y Qatar, el Estado Islámico no tendría gran cosa que hacer. El problema de la OTAN es que no puede actuar de verdad contra el Estado Islámico sin fortalecer a Asad y a los rusos, lo que aún incrementa más la ambigüedad.

Un estudio de la Rand Corporation de Estados Unidos, institución estrechamente vinculada al complejo militar-industrial, evocaba en 2008 así el nudo de la aparente incongruencia: tras evocar la “fuerte dependencia” que las economías de los países industrializados tienen del petróleo de Oriente Medio, concluía que, “Estados Unidos tiene motivos para mantener la estabilidad y buenas relaciones” con esos países. Naturalmente, siempre y cuando estén en el cuadro de la geopolítica occidental.

No era el caso de Siria, que se alineó con un proyecto energético ruso-iraní, negándose a firmar en 2009 el proyecto de oleoducto para llevar crudo saudí hasta Turquía. En lugar de eso Asad firmó en 2011 un acuerdo de 10.000 millones para otro oleoducto desde Irán-Iraq hasta el Mediterráneo (es decir hasta la Unión Europea), vía Siria, con participación de Gazprom el gran consorcio energético ruso. Eso eran palabras mayores que invitaban a Europa hacia una mayor autonomía internacional, algo a evitar. Hoy el acuerdo nuclear de Occidente con Irán abre de par en par la puerta a ese proyecto.

Fue entonces, en 2011, cuando empezaron los problemas para Asad. 250.000 muertos después, todos bombardean un país que ya ha dejado de existir, generando ese tipo de desolación material que es el caldo de cultivo para nuevos y futuros monstruos.

Las  víctimas de París son inseparables del más de millón de muertos que se ha cobrado hasta ahora la desastrosa serie de guerras emprendidas después del 11-S neoyorkino.“Formamos parte del terrorismo porque en Oriente Medio vendemos armas y libramos guerras petroleras y gasísticas”, dice Oskar Lafontaine. “Hasta que los Obama, Merkel y Hollande no comprendan que las madres de Afganistán, Iraq, Siria, Yemen, y de todos los lugares en los que la “comunidad de valores Occidental” promueve guerras, lloran a sus hijos igual que las de París, no estaremos en situación de luchar contra el terrorismo”, dice Lafontaine.

“La causa del terrorismo está en las guerras entre potencias para controlar una zona del mundo en la que se produce una riqueza inmensa », dijo ayer Jean-Luc Mélenchon en el Parlamento Europeo.

Así que, de momento, no va a ser la coalición de Hollande contra el Estado Islámico, sino la tensión entre potencias animada por el Imperio del Caos, lo que tiene un buen futuro en Siria. Hasta el próximo desastre.

NAZANÍN ARMANIAN

NAZANÍN ARMANIAN:
23 VERDADES INCÒMODAS SOBRE EL ESTADO ISLÀMICO

1 – El grupo que hoy lleva el nombre del Estado Islámico (EI) es el monstruo creado en los laboratorios del Pentágono allá por 1978 en Afganistán para derrocar al gobierno marxista del Doctor Nayibulah  y para acosar a la Unión Soviética desde sus fronteras del sur. El uso del fundamentalismo religioso (católico e islámico) fue verdaderamente rentable: nada menos que la desintegración de la URSS producida sobre los errores y las traiciones cometidas por los líderes soviéticos. Desde entonces, EEUU no lo ha vuelto a soltar. John Kerry ha llegado a confesar que “los talibanes no son sus enemigos”, y se refería a los acusados de volar las Torres Gemelas. Las últimas redes  stay-behind de Washington (los grupos que ha utilizado y controlado en su beneficio) han sido:

a) El Ejército de Liberación de Kosovo (UCK): el grupo alqadista, respaldado por la Fuerza de Estabilización de Bosnia de la OTAN, para derrocar a Milosevic y desintegrar Yugoslavia, es el primer ensayo de EEUU en la “guerra humanitaria“. Tras la invasión de la OTAN, aquel país ha sido uno de las principales bases del yihadismo wahabita en Europa. Abdelmajid Bouchar, implicado en  el atentado del 11-M de España, fue detenido en Belgrado en 2005.

b) Ansar al-Sharia y los rebeldes de Liberación Libia: fueron financiados para derrocar a Gadafi, llevando al país al borde de la guerra civil y a una nueva agresión de EEUU bajo la llamada “Operación Nueva Normalidad” que garantizaría la estabilidad del país, que no su democratización prometida.

c) “Ejército de Liberación” contra el régimen de Asad: incluye también “rebeldes” islamistas, entre ellos el EI, y  sigue siendo financiado por Washington y sus aliados para destruir el Estado de Siria.

2 – Si es cierto que el EI, el grupo terrorista mejor financiado de la Historia, es la nueva amenaza para la paz mundial; que Qatar es, según el ministro alemán de Desarrollo, Gerd Mueller, el cajero automático del EI; y Arabia saudí es, como revela Hillary Clinton, el pagador del terrorismo yihadista global, ¿por qué la ONU y EEUU no actúan contra estos patrocinadores del terrorismo? Respuesta: porque supondría morder la mano que te da de comer. EEUU ha firmado un acuerdo de venta de armas con Arabia Saudí por valor de 640 millones. Y Riad ha utilizado estas armas made in USA para aplastar las protestas democráticas de Bahréin y de Yemen, dos bases militares de EEUU en la zona. Y todo ellos sin la autorización de la ONU.

3 – Cómo puede EEUU vigilar al milímetro la aplicación de las sanciones impuestas sobre el gas y el petróleo de Irán y Rusia, y no lo hace con el contrabando de petróleo de los “petro-terroristas” en Irak, donde cuenta con los ojos de los 55.000 efectivos que tiene desplegados en el país.

4 – ¿Por qué EEUU no reaccionó cuando el EI atacó el almacén subterráneo iraquí con 2.500 cohetes con gas Sarin? ¿Por qué tampoco actuó cuando el 9 de julio el embajador iraquí ante la ONU anunció que los yihadistas, durante su ataque a la Universidad de Mosul, se habían llevado 40 kilogramos de uranio?

5 – ¿Cómo es posible que las armas más mortíferas y avanzadas del mundo, en manos de EEUU y sus socios, no puedan ni hacer un rasguño a unos miles de individuos armados con palos y dagas? Desde el pasado 20 de septiembre, EEUU ha lanzado 150 bombardeos contra zonas controladas por el EI. En 1991, hubo hasta 110.000 ataques aéreos durante 42 días, que lanzaron unas 90.000 toneladas de explosivos sobre Irak, que mataron a unas 300.000 personas, provocaron la huida de seis millones de personas de sus hogares y dejaron al país sin piedra sobre piedra. Si hoy dicen que esta guerra durará años, es por el mismo objetivo por el que no se deshicieron de Saddam entre 1991 y 2003: le necesitaban como el peligroso coco que amenaza al Occidente para militarizar toda la región. Por aquel entonces nadie preguntó si el dictador iraquí tenía aquellas malditas armas de destrucción masiva, ¿por qué no las utilizó en 1991 para defenderse?

6 – ¿Es posible que los 13 ataques aéreos contra 12 refinerías de petróleo sirio (que no posiciones del EI) tengan el objetivo de aplicar un embargo económico no declarado ni legal contra el país, parecido a lo que impusieron a Irak matando a medio millón de niños, más que los pequeños asesinados por la bomba de Hiroshima?  Para Madeleine Albright, la primera secretaria de Estado de EEUU, no era más que “el precio que merecía la pena pagar” ¡Claro! ¡No se trataba de sus hijos! ¿Cómo se puede esperar de tales personas solidaridad o compasión con los oprimidos?

7 – El método de reclutar terroristas del EI por Arabia Saudí es el mismo usado por Bush durante la agresión a Irak: utilizar a inmigrantes condenados a muerte para que, a cambio de salvar sus vidas y conceder una pensión a sus familias, luchen en las filas de los grupos que dirige en el mundo.

8 – Insinuar desde Occidente que el EI puede convertirse en una amenaza incluso para Arabia Saudi es sólo una advertencia a Riad por sus coqueteos militares con Moscú (incluso Egipto y Líbano han comparado armas a Rusia con el dinero saudí) y criticar a Obama por su acercamiento a Irán. EEUU pretende retener a Riad en su esfera, advirtiéndo que sólo Washington puede salvar a las monarquías prehistóricas árabes de otras primaveras, provocadas o auténticas. De ese modo, el EI también ejerce de Espada de Damocles en manos de Obama y colgada encima de las cabezas de los jeques por si se atreven a retirar sus fondos de las instituciones financieras de EEUU y la Unión Europea.

9 – Turquía, miembro de la OTAN, acoge, entrena, cura y alimenta con kebabs a los hombres del EI, y obviamente no para que éstos liberen a los oprimidos sirios de Asad.

10 – Los rebeldes ─tanto yihadistas como otros─ , con su  “caos creativo”, han conseguido uno de los principales objetivos: destrozar el eje chií entre Irán-Siria-Irak-Hizbolá.

11 – Esta situación ha saboteado la convocatoria de Teherán de este septiembre con las compañías petroleras occidentales para que inviertan en Irán. Riad y Tel Aviv lo celebran.

12 – El gran salto de los jeques saudíes al escenario internacional es asombroso: han extendido su influencia desde Qatar (tras el golpe de Estado de Al Thani, el hijo contra el padre), a Yemen, Egipto,  Libia, Sudan, Somalia, e, incluso varios países europeos. Y una última jugada en el Consejo de Seguridad: impidieron que Turquía se hiciera con el sillón disputado con España, ofreciendo una mega cena (¿y algo más?) a los votantes, quienes en otro banquete organizado por Ankara les habían prometido a los turcos sus votos.

13 – Esta nueva amenaza planetaria musulmán no hizo nada contra Israel durante la última masacre a los gazatíes. Y es que el EI tampoco muerde la mano de Netanyau, quien les ha comprado (es decir, también financia) el petróleo que los kurdos iraquíes suministran. Por cierto, el cuartel de los alqaedistas de Al Nasra está a poca distancia de la base militar de Israel en los Altos de Golán. A eso llaman la “coexistencia pacífica”.

14 – El mapa de las alianzas cambia en perjuicio de Siria e Irán: Bashar Al Asad se negó a bombardear las posiciones del EI en Kobani, ni autorizó a Irán que lo hiciera por  haberle traicionado. Se unieron a los rebeldes en la operación “Volcán de Éufrates” para expulsar a los islamistas y se reunieron en secreto con los agentes de EEUU. ¿Obama tardó en dar el apoyo de EEUU a Kobani esperando arrancar el compromiso de la “izquierda” kurda para apuntarse en la coalición contra Asad?

15 – Así las cosas, ¿con qué lógica Arabia, Qatar o Turquía, de repente, pueden apuntarse a la “Coalición anti-terrorista” para atacar a sus propias criaturas? A Erdogan le preocupan los kurdos, y no los yihadistas. Que, de repente, haya permitido la ayuda de los kurdos iraquíes a Kobani se debe a la advertencia de Abdullah Öcalan sobre romper las negociaciones de paz  con Ankara.

16 – Israel y Arabia Saudí, con el caos creado por el EI, ponen el último clavo al ataúd de la doctrina Obama basada en contener a China: ahora en vez de llevar sus tropas a las proximidades del gigante asiático, se quedarán en la zona, resucitando la “doctrina Carter” de mantener el control absoluto sobre los países del Golfo Pérsico y sus 800.000 millones de barriles de petróleo. Pekín celebra este giro, con lo que ni se ha molestado en denunciar esta nueva invasión ilegal de EEUU ante la ONU.

17 – Reclutar a los muyahidines afganos en 1978 le costó a EEUU unos 3.500 millones de dólares. La ocupación de 2001 hasta 2012, supusieron otros 6.000 millones al mes a la OTAN, a pesar de su fracaso.  ¿Cuánto le costará a los ciudadanos  de esta “coalición” la nueva guerra contra Irak, Siria (e Irán)?

18 – Que los conflictos en Oriente Próximo hicieron que el presupuesto de defensa de EEUU pasara de 301.000 millones de dólares en 2001 a 720.000 en 2011, año de las primaveras árabes, en el que el Gobierno de Obama vendió unos 66.000 millones de dólares en armas a 140 países del mundo, la mayoría “violadores de los derechos humanos”, según la lista del propio presidente estadounidense.

19 – Y la guinda:  los beneficiarios inmediatos de esta situación son las compañías armamentísticas de EEUU (Boeing, Lockheed Martin, Raytheon), cuyas accione han subido en bolsa desde hace tres meses, desde que suministran armas a los países de la coalición contra el EI. Raytheon ha conseguido un beneficio del 8,3% y ha firmado un contrato de 251 millones de dólares para fabricar misiles Tomahowk. Sólo el 23 de septiembre, EEUU lanzó 47 de estos misiles sobre Irak. El valor de cada uno es de 1,4 millones.

20 – ¿Es más cruel EI que los carteles de droga mexicanos, por ejemplo? En 2014 han muerto 9.000 iraquíes, en México, unas 16.000 personas (en seis últimos años, unas 60.000). Esta mafia también secuestra, viola, tortura, corta cabezas y dedos, esclaviza a miles, y utiliza a los niños para transportar droga. Y todo ello sucede en la larga frontera de EEUU, mientras a Obama le preocupa más lo que ocurre a miles de kilómetros de su país. La actual crisis ─que prometen alargarla hasta que el infierno se congele─ es consecuencia de los anteriores ataques a Irak, y de la destrucción de sus instituciones, y no, como afirman los republicanos, del resultado de retirar parte de las tropas.

21 – EEUU está atrapado en una paradoja: destruye estados vertebrados (Irak, Libia, Siria) para instalar en su lugar gobiernos débiles para poder manejarlos, ignorando que éstos, justamente por ser frágiles, son incapaces de garantizar una mínima seguridad siquiera para el trabajo de las compañías occidentales, quienes en su mayoría han tenido que abandonar Libia, por ejemplo.

22 – En la región reina el “realpolitik”, y cualquier intento de explicar este conflicto con argumentos étnico-religiosos sólo hará que los árboles impidan ver el bosque y la enorme complejidad de la situación.

23 – Que EEUU y sus aliados, ni la ONU y los propios Estados de la región, nunca han presentado un plan de paz para estos interminables conflictos.

dilluns, 23 de novembre del 2015

PER UNA ALTRA FESTA (NO AL CEL)

Publicat a la revista CAPGROS.COM
http://www.capgros.com/opinio/detall.asp?id=4543&tipus=1


Hi ha gent que ha perdut el sud, amb signes evidents d’arrogància malaltissa. Parlen de desconnexió copiant l’expressió de Samir Amin, l’eminent ara octogenari economista altermundialista, que aquest emprà el 1988 per referir-se a la situació de dependència crònica d’Àfrica respecte al capitalisme internacional. 
He tingut la idea d’anar a comprar un gran cable i un endoll ben visible, amb un cartell al pit que digués: "Jo sí que em connecto", a la manera d’un Diògenes de pa sucat amb oli. Tanta supèrbia i superioritat moral m’embafa. Hauríem d’aprendre també de les Espanyes, i no quedar-nos sempre amb la cara més lletja del neofranquisme recentralitzador, que tants rèdits electorals, polítics i mafiosos dóna a les elits catalanes, sobiranistes, sí, portes endins, i regionalistes, sempre, portes enfora, com ha estat el pujolisme i els seus hereus de CDC, capaços de qualsevol cosa per mantenir-se en el poder. 
Un exemple del que podem aprendre, sí, també aprendre d’algunes de les Espanyes que sovint oblidem, es situa a Guadalajara, a la suposada Espanya profunda, on celebren, des del 1992, la Maratón de los cuentos. La ciutat de Guadalajara es transforma en una festa, una festa singular per dues raons: pel seu caràcter cultural i perquè és eminentment participativa, doncs es produeix gràcies a la col·laboració d’una bona part dels ciutadans. La festa de la paraula i de l’oïda. Allò que li dóna personalitat a aquesta festa és que gira entorn a quelcom tan eteri com la paraula: els milers de paraules pronunciades i escoltades al llarg de tot un cap de setmana, des d’un divendres a les 5 de la tarda fins el diumenge següent a les 3 de la tarda. Durant tot aquest temps centenars de persones romanen narrant i escoltant contes sense parar, sense dormir, menjant ràpidament per seguir contant i escoltant. La Marató té una única regla, i és que els contes han de ser narrats, no es poden llegir. Es calcula que, entre voluntaris en tasques organitzatives, “escoltadors”, etc., trenta mil persones estan concernides. Molts són veïns, i d’altres són visitants, fins i tot de l’estranger. 
Tota aquesta introducció ve a tomb perquè m’ha desenganyat que aquest nou govern municipal mixt entre PSC-CiU ha decidit, prèvia valoració? de les dues anteriors festes "Al Cel", que paga la pena continuar amb aquest malbaratament, no només de l’erari públic, sinó d’ideologia d’una festa gens sostenible, i de simple espectacle. Diuen que han fet ¿estudis? econòmics i segons aquests, surt a compte el dispendi. No m’ho crec. 
Aquests estudis no són científics sinó ideologitzats per la voluntat de crear una suposada marca apèndix de la marca Barcelona, un esdeveniment que no és endogen, que sempre està pendent que les marques multinacionals ens utilitzin com un clínex. I a més, se sap que són diners públics que surten de tots, però els beneficis van a parar a mans d’un sector (molt respectable), però que no és col·lectiu. I jo em pregunto: si tenim una festa popular, Les Santes, model de participació, de negoci, de cohesió social, per què, doncs, hem de posar “el llit” per a un espectacle corrosiu pel que fa una mala educació ambiental ara que tenim la cimera sobre el canvi climàtic, que no és sostenible, que no crea llocs de treball raonablement dignes, etc.? 
Per què no ens connectem amb iniciatives més estimulants encara que vinguin de la “pèrfida” Espanya, i ens desconnectem d’esdeveniments tan artificials com a imprevisibles basats en el querosè. Us imagineu una aliança entre el món del comerç que tant brillantment ha impulsat el meu ex alumne Miquel Rey, sempre energètic i emprenedor, amb la tradició que va iniciar la llibreria Robafaves, de contacontes, com va començar la meva també ex alumna Helena Jubany, que va orientar la seva vida cap a aquesta activitat tan enriquidora i social, ara que farà catorze anys de la seva mort? 
Us imagineu aquesta magna organització a tots els barris, a molts comerços, explicant contes en llengües diferents, de cultures diferents, d’ètnies diferents, de colors diferents, en un cap de setmana, on pogués arribar gent de tot arreu, com per Les Santes? On els centres educatius poguessin participar en la seva organització? 
Què tal si fem una despesa que sigui una inversió en cohesió social, en coneixement mutu, en convivència, i no fem de simples espectadors amb el protagonisme del gegantisme de les multinacionals i el seu màrqueting?
Helena Jubany. In memoriam


dissabte, 21 de novembre del 2015

PERFIDIA: EL QUID PRO QUO DEL BOLERO CATALÀ

James Ellroy torna amb més potència que mai. No ha fet una novel·la "negra" més, un "noir" brillant, a l'estil dels llibres que promocionava la llibreria de Paco Camarasa. Amb "PERFÍDIA", en el títol original, en castellà, ha exposat una gran al·legoria del món actual. El significat de "perfídia" és el de maldat o manca de lleialtat extrema. Un dels protagonistes, Dudley Smith és originalment dolent, sense remordiments i sense empatia. És com si Ellroy hagués fet parada i fonda en només un dels cercles de l'infern del Dante de "La Divina Comèdia". Ha triat el seu títol de l'homònim d'una de les cançons més versionades de la història.
"Perfidia" és un bolero del compositor de Chiapas, Alberto Domínguez. Fou composada el 1939. Juntament amb "Frenesí" és de les més conegudes. Va ser inclosa en la banda sonora de la pel·lícula "Casablanca", en una escena en un club nocturn de París en la que Humphrey Bogart i Ingrid Bergman ballen junts.
És una obra extensa. I com en el quartet de les seves novel·les situades a Los Ángeles, Ellroy reencarna la tragèdia grega, on la MOIRA, el Destí, juga el seu paper inexorable. Amb déus, semidéus i gent insignificant, que pot ser maltractada, trepitjada i llençada a la brossa quan calgui. Pitjor que els figurants. No compten per a res. És una novel·la cínica, amb tractament cínic i finalitzada amb el cinisme més pur d'Ellroy, am una certa redempció a la "catòlica": exercici d'ironia literària. Un dels eixos morals que serveixen de guia a l'acció dels protagonistes és el QUID PRO QUO: "Tu em dones, jo et dono": estil mafiós, raó d'Estat, interessos aparentment "patriòtics", aliances contra natura. Tot s'hi val contra el suposat enemic exterior. I , mentrestant, com diu sempre el meu apreciat Joan Herrera, les elits no desaprofiten mai "una bona crisi", perquè els déus immortals imposin la humiliació als mortals, els ciutadans d'infanteria. "Patriotes", "col·laboracionistes", "quintacolumnistes", etc... Tot això per emmascarar un negoci d'especulació immobiliària milionària.
Mentre llegia aquesta obra que, a voltes et desconcerta, a voltes et deixa sense alè, no he deixat de comparar-lo amb la situació que vivim a Catalunya. Els ingredients hi són pertot arreu: cinisme a manta, perfídia, enemics "unionistes", o "col·laboracionistes" que no es defineixen, com els d'ICV.... Tot això en el marc incomparable del patriotisme adobat per tants mitjans oficialistes i paraoficialistes que paguem tots.
El QUID PRO QUO de l'anomenat procés ha resultat rendible: la dreta, a banda i banda, s'imposa, i les forces que haurien de representar la classe treballadora diluïdes i amb menys veu. Al final, els partits de la dreta suposadament més "guapa" a Espanya té opcions clares de frenar un procés constituent que es veia a tocar. El Sr. Mas, l'ANC i tots els corifeus obtindran un èxit pírric. Hi ha gent que, com jo, xarnego integrat, ens sentim traïts, ens han fet sentir que no som catalans autèntics si no estem per la independència. Ens han tractat com a clínnex de la història. I costarà molt de perdonar. I el preu ha estat més dreta, més dreta, més dreta. Espero que la seva perfídia la paguin. Però molt em temo que serem els peatons, més dividits que mai, els que ens farem càrrec de la factura. Una primera dada, és la no gaire nutrida manifestació per mantenir l'Hospital de Sant Jaume: molts patriotes de l'estelada es van quedar a casa, potser esperant el matrimoni CDC-ERC-CUP, un trio es-pec-taculááááá, com diria el facund d'en Puigcercós.
















diumenge, 8 de novembre del 2015

EL LLIBRE DE JORDI AMAT. EL TRIOMF EN DIFERIT DEL PUJOLISME

Varis sindicalistes de CC.OO ja jubilats recomanen la lectura del llibre d'aquest relativament jove filòleg i historiador. El que resulta ben curiós és que siguin sindicalistes de Comissions Obreres, ex- "sindicato comunista", quan el llibre se centra essencialment en la producció escrita de les elits catalanistes il·lustrades, d'extracció més aviat benestant. Això és el que em va moure a la lectura gairebé enfebrada. Recordo el dia en que el llibre va ser presentat en el programa d'en Josep Cuní a la televisió privada del comte de Godó. En aquell moment semblava que l'autor se'n sortia del karaoke dictat des de Convergència i del full parroquial del sobiranisme tan impúdicament subvencionat amb fons públics. L'aval de sindicalistes de prestigi i de llarg recorregut em va fer encuriosir. No m'ha decebut. És més, considero que tothom que vulgui dedicar-se a l'acció política a Catalunya ha de passar per aquest "màster" de la història cultural i ideològica del principat.

Podem dir que, d'entrada, la tesi és que la proposta del centre-esquerra, personalitzada en Pasqual Maragall, s'ha frustrat, i ha guanyat la reacció que va iniciar Jordi Pujol contra el catalanisme progressista i més integrador. Sí, el pujolisme, en hores baixes, identificat ara com un vulgar "manos largas", ha estat el gran inspirador del que està passant ara amb la Catalunya de l'Estelada. I, potser en major grau que la responsabilitat que es pot atribuir als neofranquistes recentralitzadors del PP, i, en particular, de José María Aznar. Donar-li una engruna de raó al pèrfid ministre Wert em resulta molt difícil.
Aquesta derrota del catalanisme progressista corre paral·lela a la derrota del marxisme com a nucli inspirador de les esquerres europees a partir de les últimes dècades del segle XX, i també amb l'impuls del fanatisme religiós a d'altres regions del planeta (Orient Mitjà, per exemple), que ha vist substituir règims laics autoritaris per també règims autoritaris, però de base fanàtico-religiosa. A Europa veiem populismes xenòfobs...  Catalunya, doncs, no es pot entendre aïllada ni del context europeu ni tampoc del món.

El llibre comença el 21 de gener de 1937 amb en Francesc Cambó, el líder indiscutit del catalanisme conservador des de feia dues dècades, des de la mort d'Enric Prat de la Riba. El polític, el financer, el mecenes, a banda de sufragar la logística per tal que els militants del seu partit -La Lliga- poguessin fugir de Barcelona, col·laborava en la insurrecció franquista finançant una xarxa d'espionatge (que tenia Josep Pla com un dels seus col·laboradors) i impulsant una campanya de propaganda internacional contra el Govern de la República.

El capitost de la Lliga volia encarregar un llibre on es justifiqués la seva aposta pels colpistes tot argumentant la seva actitud com una aposta per impulsar un nou regeneracionisme a Espanya, com a continuador de la figura de Cánovas del Castillo. Era l'única estratègia que el catalanisme tenia per mirar de sobreviure com a corrent en la nova realitat que crearia l'exèrcit sublevat. L'"escriva" d'aquesta justificació havia de ser l'ex director de La Vanguardia, i un dels comentaristes conservadors més clarividents, Agustí Calvet, "Gaziel", també a l'exili antirepublicà.
I aquí arranca el fil conductor de Jordi Amat. És ben curiós perquè un dels components d'aquest cercle, Jaume Bofill, dóna el nom, a la fundació Jaume Bofill, i un ex-president de la Fundació Jaume Bofill, en l'actualitat, Jordi Sánchez, és de l'ANC, organització "testaferro" de CDC-ERC i del moviment sobiranista.

La tesi del llibre de Gaziel consistia en situar a Cambó com l'impulsor d'una revolució burgesa que hauria acabat frustrada pel seu tarannà conservador i la seva adscripció burgesa.
Un cop donat el suport al règim de Franco, aviat se n'adonarien que havien ajudat a crear un monstre.
I és aquest l'esquema en el que s'organitza el llibre. La primera part està centrada en descriure l'hivern més gèlid de la nit franquista, des dels anys 1939-1947; la segona part transcorre des dels anys 1952 fins el 1960, i la tercera part la dedica al Catalanisme progressista (1962-1980), el que vam conèixer els joves que vam viure la Transició, probablement la més interessant per a l'autor d'aquest bloc.

En la primera part explica els inicis dels franquistes catalans a Catalunya, i l'activitat dels primers intel·lectuals catalans que han de conviure en aquest règim encapçalats pels falangistes, i com, qui volgués fer alguna tasca relacionada amb l'activitat acadèmica havia d'empassar-se alguns gripaus, com el cas de Guillermo Diaz-Plaja.  O bé la disjuntiva d'aquells que van tornar de l'estranger, com el cas de Maurici Serrahima, un dels primers resistents d'Unió Democràtica de Catalunya. Durant la guerra Maurici Serrahima va ser lleial a la República mentre col·laborava amb l'Església clandestina. "Res feia preveure que s'hagués de convertir en un membre de la resistència". Així, doncs, Serrahima com un dels personatges centrals d'aquesta etapa, i l'inici del gegant Josep Benet, al que jo equiparo amb el "Diderot" de l'Enciclopèdia de la il·lustració francesa. Probablement, Josep Benet és el personatge que més pes tindrà durant la postguerra fins a la Transició. Mèrits, com de costum, no gaire reconeguts. Sense Benet no s'explicarien moltes de les iniciatives culturals i de resistència política contra el franquisme.

La segona part del llibre està destinada a comprovar com va afectar la victòria dels aliats durant la segona guerra mundial a Espanya i a Catalunya, en particular. L'autor circumscriu el centre de gravetat d'una certa escletxa  en la figura de Josep Pla i de la revista Destino, conjuntament al cert desglaç que es produeix entre alguns intel·lectuals que tornen de l'exili i els falangistes més "liberals", i que després s'oposaran a Franco (Carles Riba per un costat i Ridruejo, d'altra). Es va donar una certa apertura i reconeixement de la llengua catalana, que culmina en el gran tòtem de la cultura catalana, el far que marcarà un abans i un després,  durant la dècada dels cinquanta, Jaume Vicens Vives, que es va convertir en el líder intergeneracional del catalanisme: "Era l'home que, amb la seva força, estava aconseguint remoure allò que semblava inamovible: va ser la personalitat que va fer sortir el catalanisme d'un estat de resignació i va posar les bases per a una restauració veritable. No hi va intervenir només ell, però ell va ser fonamental. El seu mèrit personal és enorme". Vicens va ser conscient que, a l'Espanya i la Catalunya de la quaresma de postguerra, ell podria actuar com una "consciència clara". Després de l’ostracisme al que se’l va sotmetre, Ell va arribar a ser  catedràtic, i en el seu àmbit també estava investit d'una certa autoritat. Vicens posa en contacte el món del pragmatisme, del qual ell provenia, amb el del resistencialisme.
Després de la mort prematura de Vicens, que havia forjat una aliança estratègica amb en Josep Pla, el llibre es dedica al naixement d'un líder i activista, Jordi Pujol,  acomboiat per en Josep Benet, que, a causa dels fets del Palau, es convertirà en una figura ascendent del catalanisme, unint religió i catalanitat, un binomi que després desenvoluparà en una visió d'una mena de neocapitalisme comunitari (el de la nació catalana). 

Som ja als anys seixanta, i ja a partir de l'any 62, tot canvia: l'església mira cap als treballadors, la socialdemocràcia europea és poderosa, tant que fins i tot els partits conservadors s'apunten a la protecció social. I els joves estudiants de casa bona s'apropen al PSUC. Edicions 62 serà l'instrument de divulgació que, encara de forma minoritària, ens obren les portes a allò que es fa, es diu i es pensa a Europa. El moviment obrer es fa sentir i també els estudiants demanen més llibertat. Es produeixen les reunions a Munic de l'oposició no comunista al règim franquista. L'omnipresent Josep Benet s'acosta al moviment obrer, més enllà de les fronteres de la seva original Unió Democràtica. Els llibres en català comencen també a sovintejar. Francesc Candel amb "Els altres catalans" i Joan Fuster amb "Nosaltres els valencians", són fites a tenir en compte, perquè marcaran l'horitzó polític de les noves generacions. Aquestes generacions tindran un altre personatge aglutinador, Josep Maria Castellet, l'editor i animador cultural.
Bob Dylan, amb els temps estan canviant, l'encíclica Pacem in terris, de Joan XXIII i el discurs de Martin Luther King també arriben a Catalunya, fins i tot a l'Església, amb un protagonisme especial de l'abat de Montserrat, Escarré, que fa de portaveu oficiós de les reivindicacions de les elits catalanes.
I Jordi Pujol? Doncs, després del seu empresonament es dedica a fer de financer i "fer país", a "construir Catalunya", com ell proclamarà, des de Banca Catalana.
És en aquesta latitud del llibre que, al meu parer, l'obra de Jordi Amat ens resulta més útil per tal de descodificar, en part, el que ara està passant a Catalunya. A partir dels anys seixanta s'intenta recuperar per part d'un cert catalanisme progressista, allò que Companys i Salvador Seguí havien intentat fins a l'assassinat d’aquest últim pels pistolers de la patronal: integrar l'allau immigratori i fer-los partíceps de la lluita contra el règim: des del PSUC i des de les restes de la CNT, amb l'ajut d'una església que no calla davant de la repressió i de les necessitats de la classe treballadora després d'un Pla d'Estabilització que s'ha posat en marxa, i que ha facilitat concentracions obreres , i també l'expressió de les seves reivindicacions.

Però Pujol discrepa de Benet i d'aquest catalanisme progressista. Amb la seva potència financera impulsa un seguit d'iniciatives, i estava creant les condicions per evitar que el catalanisme progressista -que s'estava marxistitzant- fos hegemònic. Per què? Doncs perquè Jordi Solé Tura, que havia marxat del PSUC per ser dirigent de l'Organització Comunista d'Espanya-Bandera Roja, redacta la seva tesi doctoral "El pensamiento político de Enrique Prat de la Riba”, que després publicaria com "Catalanisme i revolució burgesa", que va tenir un èxit immediat. Feia cinquanta anys que havia mort Prat de la Riba. La seva tesi representava un enfoc clarament marxista de la història de Catalunya, i, concretament, a la història del catalanisme polític, enfocada en una figura totèmica, el president perfecte, Prat de la Riba. Potser aquell llibre va ser el primer que, adreçat a un lector mitjà, va visibilitzar l'existència d'una intel·lectualitat descaradament marxista a Catalunya, que des de feia temps havia tingut com a referència Manuel Sacristán.

Com diu Jordi Amat: "Aquell llibre va fer emergir la gran por del catalanisme refundat de postguerra, una temença que s'havia manifestat bastant d'hora. Solé Tura havia tocat el punt clau. Va reobrir la ferida sempre oberta. La de la relació complexa entre problemàtica social i problemàtica nacional. la que la guerra civil va mostrar d'una manera tràgica, manifestant-se com una brutal guerra de classes, com una veritable revolució que va decantar bona part de la burgesia cap a la insurrecció franquista que pretenia, entre altres coses, la liquidació del catalanisme -fos de dretes o d'esquerres- com un càncer pertorbador per a la salvació de l'Espanya eterna".

"A Catalunya, al cor del debat ideològic dins del camp catalanista i ramificant-se en les relacions personals, de grups i de plataformes, començava una nova guerra -una guerra freda intel·lectual- amb la singularitat que el PSUC -el partit amb qui Solé havia trencat feia tres o quatre anys- no el defensaria" Però aquella tensió no era una problemàtica nova. "Era un tabú latent secretament. Cap al 1965 el pujolisme l'havia posat en tensió quan, ras i curt, havia provat de decantar l'hegemonia del catalanisme al cantó del nacionalisme. No se'n va acabar de sortir, però Pujol no va abdicar, sinó que va anar reconvertint el seu activisme en el camp intel·lectual".
Per a Solé Tura el nacionalisme liderat per Prat hauria estat la ideologia usada per la burgesia per evitar el desafiament de la problemàtica obrera, una problemàtica plantejada en termes reaccionaris i corporativistes per part de Prat. Però aquesta hipòtesi no significava que Solé Tura afirmés que el catalanisme era un invent de la burgesia, com se li ha volgut fer dir al llibre.

Jordi Amat ho resumeix així: “Durant la dècada des cinquanta i en ple franquisme,  a partir sobretot de la publicació de “Notícia de Catalunya” (de Vicens Vives), el catalanisme va trobar mecanismes per generar una altra vegada discurs elaborat. La discussió es feia en veu baixa, però ja no era necessàriament clandestina i els postulats bàsics en els quals es reinscrivia el moviment estaven en gran manera sincronitzats amb el moment socialdemòcrata europeu. Per motius de sincronia amb el seu temps, al llarg de la dècada dels seixanta aquesta dinàmica ideològica es va anar decantant cap a posicions diguem-ne progressistes tot i que no radicalitzades" ... “La consciència que el catalanisme històric havia fallat a l’hora d’aportar propostes per neutralitzar l’inevitable conflicte de classes –un conflicte que, enquistat, havia desembocat en una fractura interna brutal, com la guerra havia posat dramàticament de manifest-, i connectada amb aquesta problemàtica pendent, el catalanisme havia pres consciència que un desafiament clau per garantir la seva pervivència exigia trobar una fórmula operativa d’integració a la catalanitat d’un contingent immigratori de dimensions enormes
I afegeix Amat:
Es vivia en un procés de creixement econòmic sostingut que estava possibilitant transformacions de tota mena: demogràfiques, domiciliàries, educatives, culturals i religioses. I és en aquest marc de canvi profund que el catalanisme es reconfigura. El catalanisme progressista –amb orígens diversos i que va tenir la col·lecció Llibres a l’Abast d’Edicions 62 com a principal caixa de ressonància- va ser la resposta més ben articulada de la qual es va dotar el moviment per reinscriure’s a la societat del seu temps. Una resposta que, si bé d’entrada havia tingut com a placenta plataformes catòliques, al llarg dels seixanta aniria quedant imantada per formes, més o menys bàsiques, de marxisme. Era el PSUC, però no era només el partit dels comunistes catalans. Era Comissions Obreres, però no només el sindicat. Era, també, una hegemonia intel·lectual”.

En definitiva, si l’agent de canvi de la nova Catalunya havia de ser la classe obrera –com proposava Solé Tura (acompanyat, tot s’ha dir, d’altres personatges significatius com ara Alfons Carles Comín, de Cristians pel Socialisme) i, de fet, també el PSUC-, la problemàtica nacional esdevenia subsidiària. Més que la construcció de la nació, el més determinant era la transformació de les relacions dins de la societat. Aquesta era la partida que es jugava aleshores.

PUJOL CONTRAATACA
Abans que res, Pujol pretenia blindar-se contra el perill lerrouxista (el de la instrumentalització de la classe obrera per sabotejar des de la radicalitat el catalanisme). Per això afirmava que la construcció política de Catalunya exigia, com a condició necessària, la incorporació de les classes populars al catalanisme.

Mentre que Josep Benet volia aconseguir fer conjuminar aquelles dues realitats (catalanisme i obrerisme), Pujol optava per la prioritat de la identitat nacional. L’historiador Termes  el va ajudar indirectament a aquesta visió: el plantejament de Termes seria cercar els orígens populars del catalanisme, una demostració que invalidaria de soca-rel la vinculació entre burgesia i nacionalisme. Termes es va convertir així en un company de viatge del pujolisme. També des de la fundació Jaume Bofill, Jordi Pujol ho argumentava: el seu eix de reflexió era evident: el marxisme dominant en la vida intel·lectual dels anys seixanta i setanta atemptava contra el que ell considerava essencial i indeslligable, religió i nacionalisme. No s’havia de desatendre la problemàtica social, de cap manera, però calia no perdre de vista que els plantejaments estrictament socials minaven el patrimoni nacional alhora que invalidaven la possibilitat de construir un règim democràtic. (l’anticomunisme de Pujol també hi era present).
I va arribar l’ofensiva, a través de l’ajuda financera i compra de diaris, i setmanaris. Es va fer neteja de la revista Destino, minada de comunistes. La mà executora va ser el mallorquí Baltasar Porcel.
I, finalment, amb el suport del món empresarial català, temorenc d’una nova victòria del PSC i del PSUC, Pujol va entendre que el veritable agent del canvi a Catalunya no serien les masses populars (proposta de Solé-Tura), sinó unes classes mitjanes que durant la dictadura, amb relació a la política, havien estat fonamentalment àtones i absents.

Com acaba Jordi Amat: “Aquest va ser el gran encert. (...) Sobiranista de portes endins, regionalista de portes enfora”. Però va costar molt que el canvi hegemònic es fes efectiu. És un procés complex i pendent de ser estudiat. Van començar a fer un cert forat l’activisme de la Crida a la Solidaritat en Defensa de la Llengua, la Cultura i la Nació Catalanes, i sobretot n’aniria fent a poc a poc a TV3, que va ser concebuda per normalitzar el català als mitjans de comunicació i va ser usada també per crear un marc referencial fonamentalment nacional. Historiadors com Joan B. Culla, o  escripors com Villatoro, a través dels mitjans que el poder de la Generalitat va posar a les seves mans, van ser els representants d’aquest estil: “Calia desacomplexar el nacionalisme”. Calia desacomplexar-lo davant dels atacs que rebia de l’altre poder, el de l’Ajuntament de Barcelona, regit per les esquerres.

dimecres, 7 d’octubre del 2015

LA CONFLUÈNCIA D'ESQUERRES: O "HACER UN PAN COMO UNAS HOSTIAS"

La dita castellana "hacer un pan como unas hostias" significa cometre un error o fracasar en un intent de fer alguna cosa. O pitjor encara: en el seu origen es troba quan es pretenia fer un pa i, finalment, acabava per ser tan prim i fràgil, com una hòstia, com aquelles que es dissolien en la llengua quan fèiem la comunió.
Hòstia
Ahir es van donar per acabades les "negociacions" entre les cúpules o delegacions entre Izquierda Unida i Podemos. Haig de confessar que he passat molta "vergüenza ajena". Hem passat gairebé nou mesos a la Pimpinela, cantant amor i desamor, per finalment, acabar on el partit morat volia, i més quan els comicis catalans han dictat la sentència tribal i identitària per damunt de la social. 
La fortalesa de Podemos s'ha anat diluint, i no han fet cas al savi Coscubiela, que a inicis de l'any 2015 (quan les enquestes donaven a P's gairebé el 30%) augurava que un any en política (fins a les eleccions generals) eren una eternitat. I ja ho hem vist, és molt probable que el 15% dels sufragis que es poden repartir entre Izquierda Unida i Podemos no arribin ni als 40 escons, segons enquestes recents. Del "asalto a los cielos" han passat a estar fora del podi. Les circumscripcions electorals petites són un mur gairebé infranquejble. De la cultura de partit (amb burocràcia o sense) hem passat a la cultura dels fans, tot molt mediàtic, i també molt efímer.
L'impuls inicial s'ha anat esvaint, a mesura que s'ha anat perdent la virginitat. Quan Felipe González, en els seus anys d'esplendor, perdia unes eleccions parcials, deia "he entendido el mensaje". Sabia que els electors necessiten un "desahogo", però després tornen, almenys la gran part. Per molt que alguns proclamin la fi del bipartidisme, és molt probable que això no es produeixi. El PSOE ja fa temps que ha deixat de defensar la classe treballadora, però amb més de 4 milions d'aturats, es vol convertir en l'ONG que posi tirites en els estralls de la política dels partits del capitalisme salvatge (PP i C'S). A manca d'una esperança i d'alternatives realistes a mig termini per distribuir el treball o el impuls keynesià des del govern, almenys els electors tindran una oferta d'una organització sòlida, a diferència d'una esquerra desfilagarsada, per molt que Alberto Garzón sigui un dels polítics millor valorats.
El club morat diu que només volia "fitxar" en Garzón, però que no li interessava la "motxilla" d'Izquierda Unida. El nivell de degradació de la discussió política ha arribat fins aquí. El verticisme del partit emergent no anuncia res de bo. Quan no arribin ni a la quarantena de diputats, i no siguin ni decisius per a al conformació de polítiques ni de govern, ja veurem si ells no s'acomoden també a ser l'oposició conformista, que és l'acusació que han llençat contínuament a Izquierda Unida. El partit morat ho ha fiat tot a les eleccions generals i ha demobilitzat a molta gent entusiasmada amb les marees. I ho ha fiat també tot al festeig dels mitjans de comunicació-espectacle. Ja veurem... De moment, les experiències municipals de Barcelona i Madrid no tenen ganes d'associar les seves marques amb Podemos ni subordinar-s'hi. Per què serà?
Mentrestant, tot apunta que Felipe González tindrà raó: podem anar a una gran coalició, si no PSOE-PP, sí a una coalició PSOE-la dreta "moderna" (Ciudadanos), com deia Pedro Sánchez. És a dir, a un socialiberalisme sense complexes, com a Alemanya, com a la Unió Europea. Amb afegitons dels nacionalismes basc i català. La fi del règim del 78 tampoc serà, o serà amb una hegemonia clara del conservadorisme, ja sigui del PSOE o bé del PP. Potser el PSOE tindrà més "ànima", com Caixabank. La finestra s'haurà tancat, la que tantes vegades ha esmentat en Joan Herrera, i no haurà entrat l'aire fresc que necessitem.
Després de les eleccions generals, caldrà fer balanç del procés dels darrers cinc anys, començant pel 15-M.

Revisió crítica del 15-M.
El 15 de Maig del 2011 van sorgir en moltes places un moviment espontani, anomenat 15-M. Sembla que ara es vol canonitzar, però també cal dir que en aquell moviment hi havia gent reaccionària, que demanava menys impostos, menys autoritat.... En definitiva, que no "todo el monte era orégano".  Hi havia també molt anarcoliberalisme, de dretes, pura i simplement, amb estètica radikal, que rebutjava qualsevol organització. En moltes ocasions, ha estat un revival de l'infantilisme i unes gangues per a egos oportunistes. Perquè encara que tot comenci per "erre": revoltós, radical, revolucionari, sembla que no hem superat la primera etapa.

No caure en el desencís
Les experiències de treball conjunt, de base, en la campanya electoral, per bé que sovint desorganitzades, han permès també establir certs lligams, fins i tot personals, que poden servir per a una collita en el futur, sobretot entre la militància d'ICV i EUiA.
L'obligació primordial és fer pedagogia d'internacionalisme. El marc nacional, davant els atacs (TTIP, paradisos fiscals, etc.) no és suficient. I cal revitalitzar el sindicalisme confederal i de classe. Sense els sindicats no hi anirem molt lluny. Aquells que menyspreen les organitzacions sindicals se semblen molt a aquells que fan turisme revolucionari amb les despeses pagades. Són més esclaus de les modes del que ells s'imaginen.

Calen òrgans d'expressió
Com és possible que l'extrema dreta tingui televisions pròpies i el que representa l'esquerra del PSOE no tingui cap òrgan d'entitat: de comunicació d'expressió, d'autoidentificació? A manca d'una televisió pública decent, necessitem un òrgan que ens faci visibles. La Tuerka-Público, va ser un far abans que es convertís en el negoci promocional de Podemos. Però cal replicar aquest tipus d'iniciatives per no ser engolits pel discurs dominant, ja sigui el nacionalista o el neoliberal, o tots dos alhora.







diumenge, 4 d’octubre del 2015

EL SALARI EMOCIONAL

A una setmana vista del 27-S, i després d'haver llegit  desenes d'articles i comentaris sobre la qüestió -la majoria "cortoplacistas"-, no acabo de desfer-me del gust amargant de situacions viscudes durant la campanya, com a militant d'ICV recolzant la candidatura CATALUNYA SÍ QUE ES POT. Abans del dia de l'escrutini ja vaig detectar odi, temor, per una banda i menyspreu i superioritat moral d'altra. Odi i ràbia en aquells sectors i segments socials farts de l'asfixiant campanya independentista por tierra, mar y aire, com jo no havia vist mai en les quatre dècades de militància política: ex-votants comunistes i socialistes que se senten traïts per una classe dirigent -la convergent- que no ha complert un pacte no escrit. Com em va dir un veterà lluitador de Cerdanyola: "Soy capaz de cualquier cosa si esta gente me quiere separar de mi tierra de origen". Em va impressionar tant que en aquell moment ja vaig augurar que la nostra candidatura no obriria la bretxa del marc mental de les eleccions plebiscitàries dissenyades pel partit de Convergència. I que la fractura duraria molts anys. L'altra sensació dominant, ara sí el mateix dia de les eleccions, quan vaig percebre fefaentment que molts que jo pensava que eren companys de lluites havien preferit la tribu a la fraternitat de classe, quan van inclinar-se per una suposada esquerra estèticament radikal, com ara la CUP, tan festejada per la dreta burgesa i/o petit burgesa. Era jo mateix qui em sentia traït. Ja no era el PP contra qui lluitaven, sinó contra la nostra candidatura quan han arrencat cartells de Catalunya sí que es pot o quan ens han titllat de botiflers o bé d'equidistants o unionistes, un llenguatge tan propiciat per la secta de TV3 i companyia.
L'últim comentari que he llegit ha estat el d'un dels meus referents preferits i tan reverenciat, el de Josep Fontana, que assenyala que aquestes eleccions han suposat un desastre.  I jo assenyalo que Josep Fontana, quan ha signat un manifest donant suport o bé a la CUP o bé a CTSQP (les candidatures rupturistes). m'ha decebut. I jo em pregunto ¿com és possible que una de les persones que ha aportat tanta llum als processos històrics ens hagi posat al mateix nivell que a la CUP?) El graner de vots de la CUP, a Mataró, ha estat primordialment a l'Eixample i al Centre de Mataró. En definitiva, que els orígens han primat més que la classe. O sigui que els tant denostats comentaris de Pablo Iglesias no anaven gens desencaminats.
I l'altra constatació: que molts vots potencials de Podemos han anat a Ciutadans, la qual cosa demostra que el suport al dret a decidir, no ha estat massa ben rebut per part dels seus fans. Les cures d'humilitat poden ser bones per al futur si el que es pretén de debò és la confluència de les forces d'esquerres.

Però el que he trobat a faltar ha estat reflexions amb les llums llargues, més enllà de la nostra cova, tot emprant el símil del mite de la caverna del conservador Plató.
Com és possible que la gent s'hagi llençat en braços d'una dreta encara més cruel que el propi PP? Com és possible que la gent, gent assalariada, pensionistes, de baixos ingressos, molta gent de les barriades, etc.,hagi votat un partit fabricat per aplicar una reforma laboral sense control judicial, o bé que proposi més beneficis per a les rendes més altes, un partit germà de la independendentista sobrevinguda de Convergència d'Artur Mas, amb qui comparteixen mateix grup parlamentari a Estrasburg? D'entrada m'he suggerit a mi mateix una resposta, EL SALARI EMOCIONAL. El populisme té com a component fonamental el salari emocional.
Un sindicalista de raça sap que, en primera instància, el sindicat ha de defensar el manteniment del poder adquisitiu, el salari nominal. Però els que formem part d'un sindicat sociopolític com el de CC.OO, sabem que el salari social és cabdal, doncs és aquell que no s'inclou en la nòmina però ens ajuda a millorar les nostres condicions de vida: la salut, l'educació, la cobertura en situacions difícils. En definitiva, el manteniment del welfare o Estat del Benestar. Però les esquerres, les esquerres de tradició marxista no hem volgut o pogut alimentar el salari emocional, molt vinculat al fet identitari. L'expresident d'ICV, Rafael Ribó, en alguna de les seves visites a l'Agrupació de Mataró, ens animava a convèncer a la gent que no votava (abstenció diferencial) que les Eleccions al Parlament de Catalunya també eren tant o més importants per a la vida quotidiana de la gent, i l'antropòleg Manuel Delgado, ex votant d'ICV i ara animador de les CUP, ha afegit alguna vegada que "català és tot aquell que viu i treballa a Catalunya i vol ser català". En el rerefons d'aquesta matisació és que cal distingir entre nacionalitat i ciutadania. I en una societat mestissa cal apostar molt més pels drets de ciutadania. I també que l'emoció alimenta, tant com aquell que no és persona si no es pren el cafè abans de sortir de casa. I ben llevat ens mirem al mirall i ens assegurem que el nostre "jo", malgrat les circumstàncies adverses -atur, malaltia...-, resisteix. "Menos latín y más futbol", el franquista José Solís Ruiz dixit. I ara diuen "més Pàtria i menys classe social", o bé "Si hem de votar a un porc, que sigui de casa", com em deia un votant de Jordi Pujol. I molta gent, abans de rentar-se la cara sintonitza la seva "cova" en l'emissora corresponent buscant les endorfines de la seva identitat, també ideològica. 
Poc abans del 9-N un alumne em va preguntar si jo aniria a votar. Li vaig respondre, sense entrar en més detalls, que jo era "internacionalista". Crec que no ho va entendre, o ell ho devia interpretar com a "unionista", que ha estat l'etiqueta que els més sectaris han emprat sovint. Però després del que ha passat a Grècia, amb Syriza, ¿quin paper juga el nostre país (ja sigui Catalunya/Espanya)? És que des de l'esquerra no ens ho hem de plantejar? He buscat inspiració en les aportacions d'Albert Recio.

Perquè, en comptes de presenciar unes institucions internacionals orientades a promoure una resposta racional a la crisi ambiental i a les desigualtats extremes, hem assistit a una persistència en promoure un model de desenvolupament depredador -social i ecològic- que genera una greu situació per al conjunt de l'espècie humana.

Impugno rotundament que l'anomenat "procés" sigui una resposta de ruptura al neoliberalisme mundial dominant, com algunes veus "delirants" han pregonat durant la campanya electoral. En conjunt la situació global és molt pitjor en drets i expectatives que l'existent fa més de quatre dècades, quan l'onada de movimens socials va fer pensar que ens trobàvem davant la possibilitat d'una transformació d'escala planetària. Érem la generació de joves comunistes del PSUC. Actualment, davant d'una de les crisis més grans i intenses de la història del capitalisme, l'esquerra alternativa, la que pensa que un altre sistema social és possible i necessari, s'ha reduït a una presència relativament marginal. Com a molt assoleix un sostre de vots entorn del 10% en la majoria dels països, inclosa Catalunya.

Quines coses cal revisar de l'anàlisi tradicional per buscar noves línies d'acció amb les que soscavar aquest poder asfixiant? 
I després del "desastre" comentat per  Josep Fontana, potser caldria començar per la qüestió de les classes socials, un tema central a l'hora de construir qualsevol projecte polític. El percentatge de la població asalariada (amb o sense feina) no ha deixat de créixer, i representa, en els països més desenvolupats, entre el 80 i el 90% del total. Com Fontana explica en el seu llibre magne "Por el bien del imperio", l'ofensiva neoliberal es va iniciar a mitjans dels anys setanta, quan els grans ideòlegs del capitalisme varen comprendre el perill que representava la gran concentració que provocava el fordisme, i varen emprendre una nova transformació, la del "capitalisme flexible", que ha derivat en la fragmentació dels processos productius, la separació espacial d'activitats, la individualització de les relacions laborals i la gestió per petits grups, aprofitant els suposats avenços tecnològics. Les noves tecnologies de la informació i la comunicació han propiciat una capacitat de control sobre el comportament, de control a distància, com mai ho havia permès cap altra tecnologia anterior. Ho esmenta Karl Marx en el "Manifest comunista", i també ho indica Joan Carles Mèlich, filòsof català contemporani: la tecnologia no es deixa "usar"; és ella la que ens usa a nosaltres i determina molts desl nostres comportaments, i revoluciona constantment la nostra quotidianitat i les relacions interpersonals..
La classe obrera actual, la industrial i la de serveis, està sotmesa a un procés d'aïllament social, d'escrutini constant, de fragmentació social que dificulta la seva presa de consciència, la seva resposta col·lectiva. El desenvolupament accelerat i gegantí de la producció capitalista ha engendrat una mentalitat entre aquesta nova classe obrera segons la qual "cadascú té el que es mereix" (encara que tinguem evidències de que les probabilitats d'èxit en el procés educatiu estan associades a l'origen social de cada persona i que de forma creixent s'han tancat les opcions reals d'ascens social fins i tot per a bona part de la població "culta"). Els europeus del nord vers els europeus del sud, i els patrioteros catalans vers els que viuen més enllà de l'Ebre.

En termes de classe això ha generat una important fractura cultural, política entre segments d'assalariats i han contribuït tant a la pèrdua de consciència de classe en si mateixa com de construcció d'un projecte social comú. Quan al principi m'he referit a "traïció" de classe per abraçar-se a la tribu, es pot entendre en aquest relat. Actualment, la major part de respostes al sistema, almenys en els països desenvolupats, provenen d'aquest segment de capes asalariades cultes, radicalitzades perquè van descobrint que també poden ser excloses del botí neoliberal, però distanciades del gruix dels treballadors "normals" als que en part ignoren, en part menyspreen i en part contemplen amb una certa dosi de paternalisme. Expressions com "primer la independència i després vindrà la justícia social", formaria part d'aquest esquema. Crec que no és possible construir una societat d'iguals sense reforçar el protagonisme de les capes més humils

Internacionalisme i qüestió nacional

El desenvolupament capitalista ha donat lloc a una jerarquia planetària de països amb diferents nivells de desenvolupament econòmic i de benestar. I és prou evident que les regles de joc internacional són clarament asimètriques i beneficien més als països que ocupen un lloc preferent en aquesta jerarquia  internacional. I aquest lloc de privilegi de determinats països està relacionat amb com ha tingut lloc la lluita de classes a escala nacional, i com s'han configurat les institucions nacionals i el seu welfare assistencial. I aquests processos diferenciats han generat una consciència nacional també diferent i una autoestima col·lectiva. I aquest nacionalisme, compartit per gran part de la població de les diferents "pàtries" és el que impedeix construir processos vertaderament internacionalistes, de classe, anticapitalistes. Avui és clamorós el contrast de l'internacionalisme de les elits (que elles anomenen cosmopolitisme) i el "localisme" de la classe treballadora, i això succeeix perquè la lluita de classes convencial segueix essent un conflicte que es desenvolupa a escala nacional i bloqueja, en gran mesura, la possibilitat de desenvolupar una resposta generalitzada al neocapitalisme global. I, a més, ens trobem que el neoliberalisme ha teixit un dens marc institucional a escala internacional (anomeni's Troika, UE, etc.) que condiciona les polítiques de cada país i posa enormes dificultats a la construcció d'una democràcia social.

Com fer front al salari emocional dels populismes

Així les coses, l'única forma d'avançar és precisament generant marcs organitzatius, de confluència que permetin trencar les gàbies abans esmentades. I per a això no hi ha dreceres: exigeix un treball voluntari, col·lectiu, no localista, que parteixi, amb realisme, de la situació actual. I aquesta confluència, treball col·lectiu, ha de tenir en compte, no només les condicions de treball, sinó també les rutines de la vida quotidiana: el salari emocional
Els avenços que va suposar el "capitalisme social", i les seves icones (la televisió i l'automòbil) de la postguerra de la Segona Guerra Mundial fins a mitjans dels anys 70's, van suposar un canvi en els hàbits de vida, de distribució de les relacions humanes en el territori. Les relacions personals de gran part de la població assalariada es van modificar. Es va debilitar un estil de vida centrat en les relacions col·lectives (des de la xerrada al carrer amb els veïns a les múltiples activitats socials) i va ser substituït per modes de vida molt més individuals. S'ha transformat el sistema de transmissió de la informació, de l'oral i convivencial de la gran empresa i concentració laboral, a un altre on la gent rep a diari la seva quota d'informació codificada a casa seva, sense possibilitat de debat. Escollir una emissosra de ràdio o de tele equival a escollir la tribu, o a l'inrevès. I menys interacció quotidiana suggereix menor capacitat per organitzar la gent, construir projectes col·lectius.

Aquells que glorifiquen les noves tecnologies, doncs han donat llocs a fenòmens polítics emergents (la collonada de la nova política), basada en les xarxes socials, obliden aspectes prou importants, com ara que la relació virtual té els seus límits pel que fa a la seva capacitat per impulsar treballs col·lectius persistents en el temps; ofereixen massa possibilitats per a relacions de baix compromís, quan allò que requereix qualsevol construcció alternativa és un esforç compartit que també genera autorealització en la militància del col·lectiu. Els que tenim una certa experiència sabem que sense una presència directa i col·laborativa en multitud d'activitats les coses no funcionen. L'exemple del Bepe Grillo o el fenomen de Podemos estan relacionats amb aquesta apreciació. Perquè és cert que les xarxes de comunicació permeten una gran participació virtual en forma de votacions o recollides de signatures, però sovint es tracta d'un tipus de participació poc reflexiva i gens deliberativa. En definitiva, és una forma de participació, però que no condueix necessàriament ni a generar propostes meditades ni a crear estructures socials consistents; una forma de participació que pot excloure a aquells grups socials amb hàbits d'acció diferents. La participació i l'organització requereixen temps, requereixen recursos, requereixen hàbits.

Si volem construir un bloc social, per bé que divers, haurem de pensar també en aquest tipus de relacions humanes i d'activisme. I, mentrestant, reivindicar també un salari emocional equitatiu, exigir la seva redistribució. La gran burgesia internacional i local sap que la població assalariada suposa la gran majoria de la població, però ells controlen els oligopolis de les dossis diàries d'endorfines emocionals i sentimentals.
Manuel Vázquez Montalbán parlava que la gran victòria del capitalisme neoliberal ha estat aconseguir la desidentificació de la classe treballadora. És una forma de control relativament barata i molt rendible sota el paraigües del patrioterisme. La cohesió social s'aconsegueix, i ells ho saben, amb la creació de l'enemic exterior. La identitat nacional forma part també d'aquest aliment espiritual, també la llengua i els espectacles esportius. Qualsevol intent de projecte alternatiu requereix assaltar aquests oligopolis o crear-ne de propis. I aquest és un dels reptes. No podem permetre per més temps que TV3 i els altres mitjans de comunicació públics continuïn amb el saqueig del nostre salari emocional.


ÉRASE UNA VEZ EL OASIS CATALÁN
Entrevista al fiscal José María Mena
http://cadenaser.com/programa/2015/10/02/a_vivir_que_son_dos_dias/1443790915_414646.html